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Empleo detectó convivencia de toxicómanos y refugiados acogidos por una ONG y exigió que se corrigiese

El PSOE solicita la comparecencia de Báñez para que explique lo ocurrido en la ONG Dianova, cuyo programa de acogida financia Empleo
El Ministerio de Empleo y Seguridad Social detectó el pasado mes de diciembre que en el centro Santa Lucía que gestiona la ONG Dianova en Ambite (Comunidad de Madrid) se producía convivencia entre los refugiados de su programa de acogida y las personas con politoxicomanías que están asistidas en su programa de rehabilitación, exigió "de inmediato" que esta situación "se corrigiese" y "así se hizo".
Lo explican a Europa Press en fuentes del departamento que dirige Fátima Báñez en relación a la información difundida por la Cadena SER según la cual, varios refugiados han venido denunciando esa situación anómala de convivencia con politoxicómanos entre otras irregularidades en el programa de acogida que gestiona Dianova tras ganar un concurso público convocado por el Ministerio de Empleo.
El centro de Dianova en Ambite cuenta en la actualidad con un programa de rehabilitación de politoxicómanos financiado por la Comunidad de Madrid y con este de acogida de refugiados que sufraga la Secretaría General de Inmigración y Emigración del Ministerio de Empleo que dirige tras ser renovada en el cargo esta Legislatura, Marina del Corral.
Hasta hace unos meses, la ONG tenía asignado además por encargo del mismo departamento un programa de acogida de inmigrantes en situación de vulnerabilidad trasladados desde los Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta y Melilla, sin embargo, vencido el plazo del contrato el Ministerio de Empleo no les ha renovado la concesión.
Según las mismas fuentes, por el programa de refugiados han pasado 200 personas y se han generado 18 quejas individuales dirigidas al Ministerio de Empleo por motivos varios, incluida la problemática por la convivencia de familias con politoxicómanos. De las 18, un total de 16 han sido resueltas y dos, presentadas este pasado mes de diciembre, están aún pendientes.
Fue ese mismo mes cuando, siempre de acuerdo a las fuentes del Ministerio de Empleo, se detectó que se producía "esta convivencia", "se exigió a la entidad la separación de las familias y así se hizo". "Cuando recibimos una queja se exige a la entidad que lo corrija y se hace un seguimiento en todos los casos. Cuando se detectó esta situación, constatamos que se corrigió", afirman.
No obstante, Dianova tiene un centro en el presta tratamiento a personas con problemas psiquiátricos y ahí sí pueden cruzarse refugiados y politoxicómanos, aunque ni están internos, ni conviven, ni se les atiende de forma simultánea, tal y como matizan las mismas fuentes.
Ese es el único espacio en que se encontrarían según dijo la ONG a la SER, para insistir en que el centro de Ambite es un complejo de 20.000 metros cuadrados donde "no hay convivencia" entre los beneficiarios de los distintos programas, que "no comen juntos". Con todo, reconoce que "quizás se pueden ver en la plaza o en la zona de descanso".
MENORES DE EDAD Y POLITOXICÓMANOS
No es la primera vez que la ONG Dianova se ve envuelta en una polémica similar. En el año 2009, el Defensor del Pueblo publicó un informe monográfico sobre los centros de menores con trastornos de conducta financiados por las comunidades autónomas en el que criticaba precisamente que en el centro de Ambite, concertado entonces con la Comunidad de Madrid, se atendía tanto a niños como a politoxicómanos mayores de edad.
Otra de las irregularidades denunciadas por los refugiados que han pasado por este centro recogidas por la Cadena SER tiene que ver con la ausencia de unas clases de español que son preceptivas en el programa de acogida del Ministerio de Empleo para el que Dianova ganó el concurso.
Desde el departamento de Fátima Báñez afirman que también tuvieron noticia de este hecho, pero los inspectores que se desplazaron para investigarlo encontraron a los docentes de castellano en el horario y lugar indicados por contrato.
También se refieren en el Ministerio de Empleo a las denuncias sobre la presunta coacción a la que son sometidos estos refugiados para no presentar quejas a la Administración. Las fuentes consultadas insisten en que toda persona "tiene el derecho" de presentar su queja de forma directa ante este departamento.
Insisten en que "de los controles hechos hasta ahora" se deduce que en el centro de Dianova "ya no se producen" estas "ineficacias" porque "en cuanto se detecta se exige que se corrija y se verifica que se ha hecho".
Con todo, afirman que la situación en este programa al igual que en todos los financiados por Empleo, se investiga y controla continuamente y que, en cualquier caso, cuando a mediados de año se vuelva a sacar a concurso el programa de acogida, se tendrá en cuenta el resultado de esta labor de supervisión.
Mientras, el Grupo Parlamentario Socialista ha solicitado la comparecencia en el Congreso de Fátima Báñez, en relación al programa que gestiona Dianova porque esta ONG no tenía experiencia previa con los refugiados y porque ganó un segundo concurso para gestionar la acogida aunque durante los primeros seis meses de actividad ya se habían producido quejas.