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Ecologistas exigen a la administración la paralización cautelar de las obras de almacenamiento de gas en Doñana

Las organizaciones ecologistas han exigido al Gobierno central y a la Junta de Andalucía la paralización cautelar de las obras de almacenamiento de gas natural en las inmediaciones del Parque Nacional de Doñana. Para las ONG, el proyecto vulnera las leyes de protección de la naturaleza y denuncian que en caso de consumarse, trasformaría el parque en "un complejo industrial".
Según explican, las obras son la consecuencia de realizar una política "de hechos consumados". En este sentido, aseguran que el proyecto se dividió en cuatro partes --Marismas occidental, Marismas Oriental, Saladillo y Aznalcázar-- con el objetivo de evitar que se evaluara el impacto ambiental conjuntamente, tal y como obliga la Directiva Europea de Evaluación Ambiental.
También señalan que en marzo de 2015 la Comisión Permanente del Consejo de Participación de Doñana pidió que se evaluara conjuntamente el impacto de los proyectos. Actualmente, la infraestructura cuenta con el visto bueno de los ministerios de Industria y Medio Ambiente en la sección de 'Marismas Occidental' y con los permisos de la Junta de Andalucía en las de 'Marismas Occidental' y 'Aznalcázar'. De este modo, las organizaciones ecologistas lamentan que solo la sección de 'Marismas Oriental' ha recibido la negativa por parte de la administración, concretamente de la Junta.
Según explican las organizaciones ambientales, las obras consisten en la instalación de 70 kilómetros de gasoductos, la apertura de 16 pozos de extracción de gas y la utilización del subsuelo como "almacén permanente de gas". Asimismo, las ONG avisan de que la ejecución de este proyecto supondría la transformación y la "desnaturalización" del espacio natural más emblemático de España. Igualmente, creen su desarrollo incrementaría los riesgos para la población, para el acuífero y para todo el ecosistema de Doñana.
Finalmente, advierten de que la UNESCO, el organismo internacional que vela por la protección de Doñana como Patrimonio de la Humanidad, ha mostrado "en diversas ocasiones" su preocupación sobre los proyectos de gas. Junto con esto, avisan de que las obras irían "totalmente en contra" a lo acordado en la pasada Cumbre de París contra el cambio climático, ya que se apostaría por energías sucias.