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ERC pedirá mañana en el Congreso una nueva ley de libertad religiosa para "avanzar" en laicidad

Esquerra Republicana (ERC) someterá a votación, en la sesión del Pleno del Congreso de este martes, una moción por la que insta al Gobierno que presentar una ley orgánica de libertad religiosa, ideológica, religiosa y de culto que sustituya a la actual, que fue aprobada en 1980 y que, a su juicio, está "obsoleta".
Esta iniciativa, consecuencia de una interpelación del diputado republicano Joan Tardà al ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, denuncia que la norma actual omite en su regulación y aplicación "otras opiniones de conciencia diferentes a la religiosa", dejando al margen de toda regulación el tratamiento de libertad ideológica.
Durante el debate de la interpelación, este miércoles, Tardà hizo un repaso de las iniciativas que su formación ha llevado a cabo a lo largo de los últimos años en esta materia y se dirigió durante gran parte de su discurso al PSOE, a quien recordó que en 2010 se comprometió a realizar un cambio en esta ley, unas modificaciones que nunca llegaron.
"Sólo podremos avanzar en laicidad si el PSOE, esta vez, no nos vuelve a rechazar", ha declarado Tardà, quien ha llamado también a Ciudadanos a participar en este cambio. "Tenemos una oportunidad ahora que no tienen mayoría", ha señalado en referencia al PP, para indicar que si Ciudadanos se autodefine "como partido liberal", y los socialistas "han cambiado", no se les puede negar lo que están planteando.
En este sentido, el dirigente de ERC ha recordado que la propuesta del partido en 2010 seguiría vigente, ya que, según ha apuntado, todas las peticiones que hicieron entonces siguen sin cumplirse en muchos casos.
Así, ha recordado que su propuesta pedía la desaparición de símbolos religiosos de escuelas y edificios públicos, que los funerales de Estado fueran laicos, que los cargos públicos no participaran en ritos religiosos durante su actividad profesional, que el Estado no fuera recaudador de las donaciones y que éstas no corran a cuenta de los impuestos de los ciudadanos o que ninguna confesión religiosa estuviera exenta de pagar tributos, entre otras.
UN CAMBIO INJUSTIFICADO
Por su parte, el ministro de Fomento se mostró crítico con la propuesta de Tardà al considerar que la petición de una nueva ley de libertad religiosa "no está justificada" y que la actual es "amplia y tutela el derecho" de los ciudadanos a practicar su confesión.
De la Serna defendió así el modelo de gestión de la diversidad religiosa por parte del Gobierno y acusó al líder republicano de realizar un discurso que "intenta transmitir que no existe una libertad que sí está plenamente asegurada" por la Constitución y el ordenamiento jurídico.