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Dolor de una madre: El colegio ocultó el ataque a su hijo de ocho años, que se suicidó

Dolor de una madre: El colegio ocultó el acoso a su hijo de ocho años que se suicidócuatro.com

Gabe Taye, de 8 años, se suicidó el pasado 26 de enero después de que le dieran, dos días antes, una brutal paliza en el colegio. El centro educativo no lo puso en conocimiento de la madre que ahora se han enterado de lo ocurrido gracias a la Policía que ha tenido acceso a un vídeo grabado por una cámara de vigilancia. La grabación es desoladora y en ella se ve cómo unos alumnos de una escuela primaria de Cincinnati, en EEUU, atacan a Gabe incluso cuando permanece inconsciente en el suelo.

Siete minutos y medio estuvieron los acosadores de Gabe Taye, de 8 años, dándole patadas en un baño de la Escuela Primaria Carson de Cincinnati, EEUU. Ocurrió el pasado 24 de enero, dos días después el pequeño se quitaba la vida ahorcándose en su litera.
Según un informe obtenido por el Cincinnati Enquirer, el centro educativo no informó a la madre de lo ocurrido ese día en sus instalaciones, ni siquiera que el pequeño había perdido la consciencia en el baño tras recibir una brutal paliza de siete minutos y medio.
Tras el suicidio del menor, la Policía abrió una investigación ya que la madre pensaba que podría estar sufriendo acoso escolar. Cuando pudieron visualizar el vídeo del asalto al pequeño Gabe, dos días antes de su suicidio, no podían creer lo que presenciaban, no solo era un brutal acoso incluso se podía hablar de agresión criminal.
El vídeo, que no ha salido a la luz, muestra a Gabe entrando al baño cuando un menor está ya golpeando, amenazando y agrediendo a otros niños. Según cuenta la abogada de la familia, entonces el agresor golpea a Gabe y le lanza contra la pared". La cámara recoge el brutal ataque de siete minutos y medio incluso cuando Gabe permanece inconsciente en el suelo.
Tras la paliza, alguien del centro llamó a la madre de Gabe para comunicarle que su hijo se había desmayado y estaba siendo tratado por la enfermera. Esa tarde, el pequeño tuvo que acudir al hospital por molestias y vómitos pero el pequeño solo le dijo a su madre que le dolía el estómago.
La familia acusa directamente a la escuela de haber ocultado información clave para la salud de su hijo. Si le hubieran dicho lo que le había sucedido en el baño, que estuvo inconsciente durante un período tan largo de tiempo, lo habrían llevado al hospital de inmediato y habrían llamado a la Policía. Por eso, ahora es tan frustrante enterarse de lo ocurrido en la escuela.