Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Reumátologos y osteópatas, dos enfoques diferentes para tratar la fibromialgia

Dolortelecinco.es

Un 4,2 % de las mujeres españolas sufren fibromialgia, una dolencia incurable que, con un 0,2 %, afecta en menor medida a los hombres. Para sensibilizar a la sociedad sobre este síndrome se celebra este martes, 12 de mayo, el Día Internacional de esta enfermedad que causa la mayor parte de los dolores musculoesqueléticos crónicos difusos y que origina entorno al 20 % de las consultas a los reumatólogos. Junto a los tradicionales tratamientos farmacológicos de estos especialistas, los osteópatas reclaman su espacio para proporcionar una mejoría en la calidad de vida de las personas que la padecen.

Desde la Sociedad Española de Reumatología reconocen que según varios estudios, porcentajes del 15, 20 y hasta del 50 % de pacientes tiene que dejar su trabajo. Otras fuentes similares informan de que que el 67 % de los pacientes trabajadores activos habían necesitado algún tipo de baja laboral. Y proximadamente un 12% de todos los pacientes  tenía una incapacidad laboral permanente.

Desconocido su orígen, sin cura definitiva, los especialistas en su tratamiento se esfuerzan en hacer más fácil la vida a los pacientes que sufren de fibromialgia. Desde la medicina tradicional, el tratamiento farmacológico se enfoca en mejorar el sueño, la fatiga y la depresión, los espasmos musculares y el dolor. Por su parte, los tratamientos no farmacológicos que han mostrado ser eficaces para mejorar la sintomatología se reducen al tratamiento psicológico.

Frente a la oferta alopática, el responsable de la Comisión de Osteopatía de la Asociación de Profesionales y Autónomos de la Terapias Naturales, recuerda que existen otro tipo de tratamientos posibles para abordar la fibromialgia y mitigar sus dolores y consecuencias.

Asegura Díaz que "teniendo en cuenta que el dolor y otros síntomas de la enfermedad se retroalimentan con el paso del tiempo, es muy importante una atención adecuada precoz". "Es muy conveniente en el manejo de esta enfermedad un enfoque multidisciplinar, donde se asocien tratamientos no farmacológicos. El empleo de las medicinas complementarias y alternativas es común en pacientes con fibromialgia porque son eficaces", asevera.

Los defensores de esta técnica la justifican por su "capacidad para influir sobre los posibles desarreglos causantes de la fibromialgia, mediante métodos manuales que normalizan los desequilibrios tensionales y reducen el número de influjos enviados a la médula, lo que disminuye el nivel de facilitación del segmento medular en cuestión y rompe el círculo vicioso del dolor".

En su defensa de la osteopatía frente a los tratamientos farmacológicos tradicionales Díaz afirma que "los gastos médicos y las tasas de discapacidad son altos en la fibromialgia. La terapia con medicamentos, incluyendo el uso de antidepresivos y fármacos antiinflamatorios no esteroideos, ha sido la base del tratamiento para la fibromialgia. En general, el uso de estos medicamentos ha dado como resultado el alivio de los síntomas, pero sus beneficios son modestos, y disminuyen con el tiempo".