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Un estudio comprueba que los niños que viven en granjas sufren menos alergias

Niño en granjaGtres Online

Vivir en una granja puede ser saludable para los más pequeños, y es que científicos belgas han descubierto las causas por las que los niños que viven en ellas parecen tener menor riesgo de desarrollar distintas alergias.

Actualmente uno de cada cuatro adultos sufre una alergia estacional. Las tasas de alergias en Reino Unido han aumentado en los últimos años, sin embargo, este incremento diferencia entre el ámbito urbano y el rural a pesar de que hasta ahora había poca evidencia de las causas.
El congreso de la Sociedad Británica de Inmunología ha acogido a un equipo de científicos dirigido por el doctorando Martijn Schuijs, quien realizó varios experimentos para examinar esta cuestión.
En primer lugar, un grupo de ratones fueron expuestos a una dosis baja de LPS (un componente de la pared celular bacteriana que se encuentra en el polvo de las granjas), polvo de granja, o una sustancia de control cada dos días durante dos semanas. A continuación, los ratones se sensibilizaron con extractos de ácaros del polvo doméstico (HDM), lo que les provocó una respuesta alérgica cuando más tarde se enfrentaron con una alta dosis de ácaros.
Además, los ratones expuestos a polvo de granja o LPS mostraron respuestas asmáticas significativamente más bajas a la HDM que el grupo control, algo que parecía estar condicionado por una proteína llamada A20, que modifica la comunicación entre las células que recubren los pulmones y el sistema inmune.
De este modo, descubrieron que la exposición a LPS o polvo de granja indujo la expresión de A20 en ratones, lo que suprime la respuesta inmune inflamatoria.
Estos hallazgos fueron posteriormente validados en células humanas, utilizando células del revestimiento de las vías respiratorias en los pulmones tomadas de pacientes con asma leve, grave o sin asma. La respuesta inmune a HDM se debilitó en las células pre-expuestas con LPS, en comparación con el grupo control.
Por último, los investigadores examinaron la relación entre las mutaciones genéticas comunes en el gen que codifica la proteína A20, denominado Tnfaip3, y la prevalencia de asma en 1.707 niños europeos de 6 a 12 años de edad. Los niños que tenían una mutación que alteraba un aminoácido en la proteína A20 mostraron niveles más altos de asma. Sin embargo, haber crecido en las granjas tuvo un efecto protector sobre aquellos con la mutación en comparación con aquellos que no se habían criado en una granja.
Todos estos datos podrían proporcionar la primera evidencia de los mecanismos biológicos que explican por qué los niños que crecen en las granjas desarrollan menos alergia, y el siguiente paso sería entender el mecanismo por el que el polvo de la granja induce la expresión de A20 en las células.
"Las tasas de alergias están aumentando, pero sabemos relativamente poco acerca de los factores que predisponen a un individuo a desarrollar estas condiciones. Nuestro estudio ha puesto una luz sobre por qué los niños que crecen en las granjas parecen desarrollar menos alergias. Estimular la producción de una proteína llamada A20, que limita la inflamación en los pulmones, lleva a tasas más bajas de asma", ha sentenciado Schuijs.