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Condenada a siete meses de cárcel por dejar morir de hambre y sed a sus dos perros

Foto Archivo: PolicíaEfe

Una mujer ha sido condenada por un juzgado de Alicante a siete meses de prisión por abandonar a dos perros en la terraza de su casa, en pleno verano, sin comida, ni agua, ni sombra, lo que provocó la muerte de los dos animales por inanción y deshidratación.

El juzgado de lo Penal número 2 de Alicante ha condenado a siete meses de prisión a una mujer que dejó abandonados a sus dos perros en la terraza de su casa de San Vicente del Raspeig, en pleno verano, durante cuatro días, sin comida, ni agua ni sombra, lo que provocó la muerte de los animales por inanición y deshidratación.
El juez condena a la mujer como autora de un delito de maltrato animal a siete meses de prisión y a un año de inhabilitación especial para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con animales.
Según señala la sentencia, "basta ver las fotografías que obran en el atestado", tomadas por un agente de Policía Local, para "comprender el estado de abandono de los dos perros" y considera que "sólo a ese abandono cabe achacar su muerte".
Además, recuerda que el informe veterinario señala "como causa más probable la inanición y la deshidratación", aunque apunta a la falta de agua como factor determinante dado que "los animales podían haber aguantado más sin comer, pero no sin agua, particularmente si se consideran las altas temperaturas del verano y la falta de sombra".
Asimismo, añade que dejarlos al sol sin sombra "creó un riesgo no autorizado que se materializó en su muerte, pues para este desenlace no existe explicación alternativa razonable". El juzgado imputa a la acusada porque ella era la poseedora de la vivienda y duela de los perros, dos circunstancias que reconoció ante los agentes de la Policía Local que la localizaron por teléfono para que acudiera a la vivienda.
El juez subraya que "esa condición de propietaria la obligaba a tratarlos con el debido cuidado, cosa que podía hacer por sí misma o delegando en otra persona" y rechaza el alegato de la defensa de que habría encomendado a otra persona el cuidado de los canes, ya que no está respaldado por prueba alguna.