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Cáritas Española celebra el acuerdo de paz en Colombia, un "paso fundamental hacia la construcción de una paz duradera"

Cáritas Española ha celebrado el acuerdo que pone fin a la confrontación armada entre el Gobierno de Colombia y la insurgencia de las FARC-EP, "un paso fundamental hacia la construcción de una paz duradera, que requerirá el compromiso firme del gobierno y la participación plena y atenta de la sociedad civil".
Así lo pone de manifiesto la organización en el comunicado suscrito como parte del Grupo de Trabajo por Colombia (GTC), que integran diez organizaciones Cáritas de la Iglesia católica en Europa y Norteamérica y la alianza CIDSE de 18 organizaciones de desarrollo católicas europeas y norteamericanas.
De este modo, el GTC ha afirmado que el pasado 26 de septiembre es "un día histórico" para Colombia y "un día para la esperanza", ya que tanto el Ejecutivo colombiano como las FARC se han comprometido "a cerrar un largo período de violencia, que ha generado una profunda crisis humanitaria (7 millones de víctimas de desplazamiento forzado, 265.000 muertos, más de 46.000 desaparecidos y 27.000 secuestrados)".
En este sentido, el grupo celebra "los esfuerzos realizados para superar las violencias que históricamente han afectado a la sociedad colombiana, especialmente a poblaciones en situación de vulnerabilidad como niños, niñas, mujeres, minorías étnicas, campesinado, que habitan zonas rurales y fronterizas, así como a las organizaciones defensoras de Derechos Humanos".
No obstante, advierte en su comunicado que, "para avanzar en la búsqueda de una paz permanente y duradera, será necesaria una política de Estado que garantice la no repetición de los fenómenos económicos, sociales y políticos que generan las violencias armadas y no armadas en los territorios".
"Esta política debe velar por el respeto a los derechos humanos y buscar soluciones para evitar nuevas expresiones de crimen organizado y conflictos por el uso de la tierra. Llamamos la atención en este sentido sobre los conflictos generados por la falta de consulta previa a las comunidades y diálogo social ante los proyectos minero-energéticos promovidos por el gobierno y operados a menudo por empresas multinacionales", han apuntado los integrantes del GTC.
Respecto a la comunidad internacional, las organizaciones firmantes del comunicado indican que debe garantizar el respeto a los Derechos Humanos en el desempeño de sus empresas en Colombia, mediante una regulación que evite la repetición de las violencias y los conflictos socio-ambientales.
Por otro lado, consideran que "la debida reparación integral a las víctimas es, además, vital para avanzar hacia una reconciliación sostenible en el marco de una justicia transicional efectiva, que contribuya además a la reconstrucción saludable de la memoria histórica".
Asimismo, creen "fundamental" la participación de la sociedad civil y las regiones en los procesos de desarme, refrendación y verificación de los acuerdos, por lo que el plebiscito por la paz del próximo 2 de octubre, a su juicio, será "clave" para que el proceso de paz se consolide.
"Esperamos que el Gobierno colombiano avance en la negociación con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y otros actores armados como el Ejército Popular de Liberación (EPL), buscando soluciones para que desaparezcan totalmente los grupos paramilitares", concluye en GTC.