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CRAM y Fundación Banco Santander recuperan tortugas marinas a través de una cámara hiperbárica

La Fundación CRAM para la Conservación y Recuperación de animales marinos ha llevado a cabo junto a la Fundación Banco Santander un proyecto integral de conservación y preservación de tortugas marinas del mediterráneo en el centro de la fundación situado en el Prat de Llobregat (Cataluña), de dos años de duración, para el que se ha diseñado una cámara hiperbárica específica para aquellas que padecen el síndrome descompresivo, una tecnología pionera en España.
Ambas entidades han presentado los resultados del proyecto, este martes 13 de junio en Barcelona, en un acto que ha contado con la presencia del consejero de territorio y sostenibilidad de la Generalitat catalana, Josep Rull; el alcalde del Prat de Llobregat, Lluís Tejedor; el director de la Fundación Banco Santander, Borja Baselga; el director de políticas ambientales de la comunidad, Ferrán Morales; y el presidente del CRAM, José Luis Pal.
Al finalizar el acto, se han liberado en la playa del Prat de Llobregat dos ejemplares de tortuga marina después de haber sido tratadas y recuperadas en el Centro.
Miralles ha precisado que en lo que va de año se han encontrado 57 tortugas muertas en el litoral catalán, registrando el pico más alto en abril cuando "lo común es que los picos más altos se produzcan en los meses posteriores debido a las altas temperaturas del agua", algo que, a su juicio, denota "que algo está cambiando".
Además, ha explicado que el año 2017 "está siendo el tercer peor año" después de 2012 y 2016, cuando se registraron 87 y 85 defunciones, respectivamente, y que donde más tortugas mueren es en el delta del Ebro debido a su "particular" orografía y a que es la única zona en todo el litoral español en la que está permitida la pesca de arrastre a menos de 50 metros de profundidad.
Al acto ha asistido también la veterinaria del centro, Teresa Lorenzo, quien ha explicado que a raíz de un estudio científico publicado en 2014 se evidenció que la principal causa de muerte de tortugas capturadas en redes de arrastre es el síndrome de la embolia gaseosa, o síndrome descompresivo, una enfermedad que está desarrollada en los humanos pero no en estos animales.
Según ha explicado, esta enfermedad se produce en las tortugas, entre otras causas, por el estrés provocado por la captura, que altera los mecanismos fisiológicos de las mismas.
Por ello, a través de este modelo específico de cámara hiperbárica las tortugas "son situadas en espacios con presiones por encima de las atmosféricas que hacen que los gases y las burbujas de sus arterias desaparezcan". Asimismo, ha destacado que esta tecnología permitirá, por un lado, recuperar ejemplares de tortuga marina que antes hubieran muerto, y por otro, ponerla a disposición de otros centros de recuperación del país.
El proyecto ha contado con tres líneas de actuación más. En primer lugar, según ha explicado López, la observación y seguimiento de estas tortugas a través de dispositivos satélites que permiten conocer la localización de estos animales. De esta manera, se procede a la marcación y seguimiento de ejemplares recuperados en el centro de recuperación y reintroducidos de nuevo en su hábitat.
"Es muy importante la localización de estas tortugas, saber dónde ponen sus nidos o dónde se producen las colisiones con los barcos nos da mucha información para después tomar medidas y saber cómo actuar", ha declarado.
En concreto, se han marcado cinco tortugas, dos adultos, un subadulto y dos tortugas juveniles, y se han registrado más de 3.390 posiciones monitorizadas en el mapa y más de 2.130 millas náuticas de seguimiento.
Según ha explicado, otro pilar importante del proyecto ha sido "la colaboración directa" con el departamento de agricultura y pesca de la Generalitat, para crear un marco de trabajo conjunto a través de campañas periódicas de sensibilización y capacitación pesquera. "Es muy importante que los pescadores sepan que hacer cuando se encuentran con una tortuga en sus redes", ha declarado tras explicar que antes "las soltaban al mar según se las encontraban" y ahora son conscientes de que "lo primero que tienen que hacer es llevarlas al CRAM", puesto que muchas padecen la enfermedad de síndrome descompresivo o traumatismos "muy severos".
Por último, en el marco del proyecto, se ha realizado también un trabajo de investigación en cuanto al procedimiento reproductivo de las tortugas. Así, ha subrayado que se han realizado extracciones de muestras sanguíneas cada mes para medir hormonas femeninas y masculinas para "entender su ciclo" en cuatro machos y una hembra. Asimismo, ha precisado que también se han llevado a cabo estudios sistemáticos ecográficos de manera mensual.
Para finalizar el acto, la Teniente Alcalde del Prat de Llobregat, Alba Bou, ha recalcado que el trabajo que realiza el CRAM es "imprescindible" puesto que se encuentran en una zona de especial protección para la biodiversidad, pero asimismo, próxima a la ciudad de Barcelona y del aeropuerto. "Cuando la ciudadanía traspasa las puertas del centro para saber lo que hay, se crea conciencia del problema y se colabora entre todos para cuidar nuestro entorno", ha concluido.