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Los vecinos de la Barceloneta, contra el turismo incívico

La falta de regulación en los alquileres a turistas propicia pisos abarrotados y un tipo de turismo que, según los vecinos, acaba trayendo problemas. Molestias, sobre todo nocturnas, que se han acrecentado con las vacaciones de verano. Los vecinos continúan con su lucha. Piden  que se acabe con los pisos turísticos y las actitudes incívicas de los visitantes. Por eso protestan cada miércoles por el barrio. Admiten que la situación ha mejorado algo. Las inspecciones han aumentado, hay más efectivos pero las molestias continúan. No bajan la guardia y siguen protestando. De las 8.000 viviendas del distrito centro, el ayuntamiento ha expedientado a 380 que funcionaban pisos turísticos ilegales. La mayoría ya se destina al alquiler convencional.