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El Arzobispo de Madrid envía un telegrama al Opus Dei con sus buenos deseos para el nuevo Prelado

El Arzobispo de Madrid, Monseñor Carlos Osoro, ha remitido un telegrama a la Curia Prelaticia del Opus Dei en el que da "gracias a Dios por el nombramiento que el Papa Francisco ha realizado en la persona de Monseñor Fernándo Ocáriz" como nuevo Prelado de la Obra y le transmite sus buenos deseos.
"Pido al Señor para su persona toda clase de bendiciones para que ayude a la Obra a vivir en fidelidad dinámica al servicio de la Iglesia en el anuncio del Evangelio", dice el mensaje, en el que Osoro remite su gran afecto y oración a la curia de la Obra.
No es la única reacción estos días al congreso electivo que señaló como tercer sucesor de San José María Escrivá de Balaguer a Monseñor Fernándo Ocáriz, a quien el Cardenal Christoph Schönborn, Arzobispo de Viena (Austria), ha deseado "la bendición de Dios y muchos éxitos en su nueva tarea".
"Conozco a Fernando Ocariz por haber trabajado junto a él en la Congregación para la Doctrina de la Fe y en el Catecismo. Es un preclaro pensador con gran capacidad de discernimiento, muy dado al diálogo. Además es un pastor de almas, que poniendo todo su corazón en la tarea pastoral, promueve la unidad con el Papa y con la doctrina de la Iglesia", ha declarado, para añadir que le profesa "un gran aprecio por su prudencia, afabilidad y equilibrio".
También sobre la figura de Ocáriz se ha pronunciado el periodista Rafael Serrano, director de Aceprensa y que le hizo una extensa entrevista para el libro 'Sobre Dios, la Iglesia y el mundo' (Rialp). Según ha afirmado, el nuevo Prelado es "una persona afable, serena y de inteligencia aguda" que inspira confianza.
"Habla con calma, más que pausadamente o despacio, y en general, es conciso (...) Su cordialidad de carácter sintoniza con su enfoque de los asuntos. No cierra los ojos a los problemas, al mal; tampoco pretende tener la receta para arreglar las cosas. Sabe que el futuro no está escrito, y está convencido de que depende de la libertad humana y también la providencia divina", ha afirmado.