Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Antonio intenta reconstruir su vida, hecha pedazos hace 8 años por la crisis

El último recuento de personas sin hogar en la ciudad de Barcelona es alarmante. De las 3.500 registradas, 1.000 no tienen un techo bajo el que resguardarse, un 9% más que el año pasado. Antonio se quedó en la calle hace ocho años. “Perdí el trabajo y a partir de ahí vino todo en cadena”, cuenta. Toda su vida hasta entonces se vino abajo y únicamente quedaba una salida: “Levantarse y seguir caminando”. Después de dormir durante seis meses en la calle –en un edificio en obras o en la entrada de un gimnasio- una asociación, con la que hoy colabora, le brindó la oportunidad de vivir en sus pisos de acogida. Ahora lo hace en un albergue y poco a poco intenta reconstruir su vida. Se dedica a dar charlas de sensibilización en facultades, universidades e institutos. Desde que empezó la crisis, las cifras de mendigos han aumentado en un 40%. Solo en Madrid hay 2500 personas en la calle.