Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El accidente del Airbus, nuevo golpe a la joya aeronáutica de un programa militar europeo

Cinco de los siete países que participan en la construcción del Airbus A400M siniestrado en Sevilla ya han dicho que, de momento, suspenden los vuelos. Se trata de Reino Unido y Alemania, Turquía, Malasia y Francia. Este último país ha dicho que solo hará vuelos prioritarios. Esto supone un nuevo golpe a la joya aeronáutica de un programa militar europeo,  que en los últimos años se ha visto sacudido por retrasos en los plazos de entrega y por el sobrecoste del proyecto, superior al 30% de los 20.000 millones de euros iniciales.

El montaje final del aparato, con 194 modelos comprometidos, se realiza en Sevilla, en una planta con unos 2.000 empleos directos y más de 190.000 metros cuadrados de hangares y oficinas.

Su producción industrial arrancaba en 2011 después de despegar con éxito dos años antes. Francia no dudó incluso en exhibirlo por primera vez en su fiesta nacional el 14 de julio de 2013. Acababa de recibir desde la capital andaluza, en presencia del entonces príncipe Felipe, su primer modelo del Airbus A400M. Eso sí, con un retraso medio para todos los compradores de unos cuatro años. A finales de enero de este 2015, el consejero delegado de Airbus pedía disculpas públicas a sus socios a los que les reconocía "ineficiencias significativas" en la aeronave, que estaban tratando de subsanarse lo antes posible. Errores que reconocía a los medios el pasado mes de marzo el nuevo responsable del programa en España, que admitía sin reservas fallos industriales y técnicos en este avión y ponía como ejemplo el único entregado hasta ahora a Alemania, con hasta 800 fallos detectados.