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Acción contra el Hambre "revoluciona" su estrategia humanitaria con el uso de herramientas de Big Data

La ONG Acción contra el Hambre (ACH) ha comenzado a implementar el uso de herramientas de análisis de negocio en su estrategia de acción humanitaria, algo que, según indica la organización, supone "una revolución" de cara a "provocar cambios duraderos" en las zonas en las que trabaja. "Podemos predecir el futuro", aseguran desde la ONG.
El nuevo planteamiento estratégico de la organización utiliza las posibilidades de las técnicas de 'Big Data' y, mediante el uso de métodos avanzados de procesamiento estadístico y matemático, es posible identificar distintas variables y la relación entre ellas, de modo que la ONG puede adelantarse a los eventos antes de que tengan lugar.
"En el ámbito humanitario hay variables sobre las que no se puede influir, como son los desastres naturales, pero sí podemos influir sobre las variables que generan vulnerabilidad entre las poblaciones afectadas", ha explicado la experta en Business Analytics de Acción contra el Hambre Blanca Revilla.
Además de estos métodos, la organización está poniendo en marcha nuevos sistemas de recogida de datos "más fiables" y de forma más rápida para alimentar las bases de datos que requiere la nueva estrategia tanto para compararlos y elaborar predicciones como para medir los resultados de las acciones puestas en marcha por la organización.
"Uno de los mayores retos que afronta una organización técnica como Acción contra el Hambre es asegurar la relevancia de los datos que generan nuestras investigaciones en terreno y cómo estos datos se transforman en un cambio duradero", ha explicado Revilla.
Por ello, entre las iniciativas que está desarrollando ACH figura, por ejemplo, la utilización de localizadores GPS para rastrear los servicios de agua en Líbano, donde la prohibición del Gobierno de construir infraestructuras permanentes de abastecimiento de agua en los asentamientos de refugiados dificulta evaluación de la eficiencia y la transparencia de los servicios de camiones cisterna que se contratan con proveedores externos.
"Hasta ahora, monitoreábamos la distribución de agua potable firmando con cada refugiado una ficha cuando recibían el servicio. Este sistema dificulta la verificación y con mucha frecuencia está plagado de errores y de traspaleos", explican desde la organización.
Ahora, con la recogida telemática de datos provenientes de los sistemas de medición instalados en los camiones cisterna, es posible saber su localización y la cantidad de agua suministrada en cada punto de abastecimiento, lo que permite conocer dónde y cuánta agua se está repartiendo.
Igualmente, en otras zonas se han instalado sistemas de medición de lluvias, lo que permite adelantar las medidas de contención ante una previsible sequía o prever aludes y desprendimientos, y se están desarrollando sistemas que permitan diagnosticar la desnutrición de niños y niñas con una aplicación para teléfonos móviles, basándose en estudios antropomorfos, según explican desde ACH.