La importancia de los snacks deportivos en el trabajo: cómo evitar el sedentarismo en la jornada laboral

Se puede mejorar la salud y la forma física con los llamados “snacks deportivos”. Según informa Sandra Mir en Noticias Cuatro, lo han comprobado en la redacción junto a César Bustos, vocal de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEECO). César comenta: “Hoy vamos a buscar un objetivo muy claro, evitar el sedentarismo en el trabajo”.

Antes de empezar a trabajar hay que empezar con el primer snack deportivo, cinco sentadillas rápidas. César Bustos afirma que el cerebro se estimula con ejercicio y el músculo es un activador natural de nuestro cerebro. Es necesario hacer un minuto de ejercicios de alta intensidad cada dos horas.

César Bustos dice que ahora tocaría el segundo snack deportivo, consiste en subir y bajar escaleras con intensidad, lo que puede hacer que en un año termines reduciendo hasta dos kilos tu peso. Añade que se tiene que hacer dos o tres veces rápidamente sin llegar a correr.

César Bustos: “Es mejor que el café, sin ninguna duda”

El tercer snack deportivo consiste en hacer skipping (correr en el sitio) durante 20 segundos a máxima intensidad. César Bustos reconoce: “Es mejor que el café, sin ninguna duda”. El cuarto snack deportivo se basa en hacer unos jumping jacks (saltar separando los pies y elevando los brazos por encima de la cabeza). Para así ayudar a corregir la postura de la espalda y activar la parte superior.

Una vida activa puede ayudarnos a cuidar nuestra salud mental

Tener una vida activa en la que realicemos distintas actividades físicas puede ayudarnos a cuidar nuestra salud mental. Entre los aportes que ofrece está el alivio del estrés. Hacer ejercicio, algún deporte, yoga o meditación pude ayudar a despejar la mente. Esto supone una concentración mayor para lograr separar las situaciones irrelevantes del entorno de las que son importantes, para generar un foco de atención.

Las actividades físicas también ayudan a incrementar la autoestima. La evolución del cuerpo después de ser constantes con el ejercicio puede generar cambios físicos que nos ayudan a generar satisfacción y amor propio. Esto se relaciona directamente con el estado anímico, a la imagen que tenemos de nosotros mismos y el humor también sube.

Hacer ejercicio es que contribuye a prevenir el deterioro cognitivo

Otro beneficio de hacer ejercicio es que contribuye a prevenir el deterioro cognitivo. A medida que envejecemos aparecen más enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o la demencia senil. Ejercitarse durante la juventud y la adultez ayuda a prevenir estas enfermedades. De este modo, también incrementa la esperanza de vida, otorga mayor resistencia física y reduce los síntomas de dolencias en la vejez.

El último factor positivo es que aumenta la segregación de hormonas de la felicidad. A pesar del cansancio que se puede sentir después de hacer ejercicio, aparece también una sensación de alivio y felicidad. Esto nos lleva a olvidarnos de los problemas mientras nos ejercitamos. Estas hormonas se conocen como endorfinas y ayudan a inducir estados de relajación y a reducir los pensamientos negativos de la depresión.

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