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Los sindicatos plantean convocar la huelga general después del verano

"Preparar una huelga general exige entre 20 días y un mes", han indicado fuentes sindicales, que han puesto como ejemplo la última vez que se convocó un paro general en España, el 20 de junio de 2002, durante el Gobierno de José María Aznar. Entonces ya se habló de la huelga casi dos meses antes, en el 1 de mayo de aquel año.
Así pues, los sindicatos creen que la preparación de la huelga "va a ser dura" puesto que "va a tener contraprogramadores". De hecho, han señalado que el Gobierno ha retrasado los plazos de aprobación de la reforma laboral "de forma consciente" para agotar su turno de Presidencia en la UE y evitar que el conflicto social estallase antes de abandonarlo.
"Han retrasado el calendario", han indicado, para añadir que, en este contexto, daría tiempo legalmente a celebrar la huelga general en junio, pero que en la práctica "los procesos exigen más detalle".
La fecha podría ser el 29 de septiembre
A caballo entre septiembre y octubre se encuentra el 29 de septiembre, que "es una fecha probable" para celebrar la huelga general, puesto que coincide con las movilizaciones previstas a nivel europeo por la Confederación Europea de Sindicatos (CES).
Sin embargo, habrá que esperar al próximo martes para saber si finalmente ésta es la fecha elegida, una vez que la anuncien los secretarios generales de CC.OO. y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, respectivamente, tras la reunión de las comisiones ejecutivas confederales de ambas centrales sindicales.
Al parecer, los sindicatos creen que el 29 de septiembre tiene el inconveniente de ser un miércoles, que "no es el mejor día" para convocar este tipo de paros, mientras que lo ideal sería un martes o un jueves, días en los que "tienen un poco más de impacto".
Habrá huelga general, sí o sí
Lo que está claro es que habrá huelga general en protesta por el decreto de reforma laboral que el Gobierno aprobará el próximo miércoles, día 16 de junio, como ha adelantado el portavoz de CC.OO., Fernando Lezcano, quien ha instado a esperar a mañana para saber, entre otras cosas, el "recorrido" que se seguirá para prepararla.
Al respecto, el secretario de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, se ha limitado a decir que "estamos cerca de la huelga general", aunque ha señalado que el "compromiso" de los sindicatos es que la huelga general sea "masiva", a lo que ha añadido que, con este fin, se trabajará en los centros de trabajo mediante "un proceso ascendente de movilización y de vinculación con los trabajadores".
En busca de apoyos parlamentarios
A falta de dos días para que el Gobierno apruebe, por decreto, su reforma laboral, sus esfuerzos se centran en conseguir algún apoyo en la votación del día 22 de junio en el Congreso de los Diputados.
Por tanto, desde este lunes, el Ejecutivo de Zapatero negocia con PNV, ERC, CiU y Coalición Canaria. También con el PP, que ahora pide que la reforma laboral se tramite como proyecto de ley, para poder incluir modificaciones después.
Acuerdos difíciles
No obstante, el secretario general y portavoz de ERC, Joan Ridao, ha afirmado que, si bien el documento sobre la reforma laboral que el Gobierno envió a los partidos políticos el viernes es "estimable", el suyo no va a apoyar un decreto que amplíe las causas objetivas o económicas del despido.
Ridao ha asegurado, en una entrevista en RNE, que su partido se ha trazado una "línea roja muy clara" al respecto y el Gobierno debería aclarar este punto.
Mientras, el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, ha revelado que el Gobierno español ha presionado en privado a CiU para que plantee un endurecimiento de la reforma laboral.
En declaraciones a 'Cataluña Radio', Duran ha denunciado que el Gobierno, para no quedar mal con los sindicatos, no se atreve a plantear directamente determinadas medidas, pero "por detrás" invita a CiU a "apretar" para que se incluyan en la reforma.