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Algunas reclusas reconocen que mantienen relaciones sexuales con funcionarios

Algunas de las reclusas de la prisión de mujeres de Alcalá-Meco Madrid I han reconocido que mantienen relaciones sexuales con los funcionarios "las niñas jóvenes, sobre todo, lo tienen muerto. Enseguida se ligan (los funcionarios) a una niña joven y la traen cositas", ha reconocido una de las internas.
Por otro lado, la suspensión de uno de los dos funcionarios de la cárcel de Alcalá Meco se debe a un abandono de su puesto de trabajo en la noche de Nochevieja en la que salió de prisión durante unas horas para adquirir alcohol, que consumió posteriormente con otros compañeros dentro de la cárcel.
Sólo el abandono de servicio ya es considerado como una falta muy grave dentro del reglamento penitenciario y sería suficiente para la suspensión de empleo y sueldo a la que ha sido sancionado por la Secretaria de Instituciones Penitenciarias. Además, las fuentes consultadas han confirmado que tanto este funcionario como algunos compañeros estuvieron celebrando la Nochevieja hasta el punto de no poder desempeñar su función con la profesionalidad debida.
Varias horas en una celda
El segundo hecho que ha determinado el cese de parte del equipo directivo del Centro Penitenciario Madrid I, se produjo semanas después cuando otro de los funcionarios (que también ha sido suspendido de empleo y sueldo) abandonó también su puesto para introducirse en la celda de dos presas, donde permaneció durante varias horas.
Algunos testigos aseguran que escucharon al funcionario mantener relaciones sexuales con las presas. Sin embargo, la investigación también ha recogido otros testimonios en los que se admite la apertura irregular de la celda en plena noche (lo que ya supone un riesgo para la seguridad del centro), pero aseguran no haber escuchado indicios de la práctica del sexo.
La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha confirmado la destitución de parte del equipo directivo del Centro Penitenciario Madrid I, en Alcalá Meco, debido a su incapacidad para evitar estas presuntas irregularidades que no llegaron a la Secretaría de Instituciones Penitenciarias por la denuncia de ninguna presa.
El Gobierno resalta la "reacción inmediata"
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha destacado la "reacción inmediata" de la Administración ante las irregularidades detectadas en la cárcel de mujeres Madrid I.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, De la Vega ha señalado que se ha abierto una investigación y se ha dado traslado de los hechos a la Fiscalía, y ha considerado este asunto como un "problema excepcional", que ha afectado a una "exigua minoría de funcionarios".
De la Vega ha indicado que en esta cárcel "se han producido unos hechos y comportamientos individuales irregulares, con una reacción inmediata de la administración". "La administración penitenciaria, ha agregado De la Vega, es muy estricta en las normas de sus centros y en el trabajo de los funcionarios. Los propios funcionarios han aportado información".
"Comportamientos inaceptables"
Fuentes del departamento que dirige Mercedes Gallizo han informado de que se ha abierto una investigación para depurar responsabilidades y ver hasta dónde llegan estos comportamientos inaceptables, que han sido "cortados de raíz". Asimismo, señalaron que son "individuales y no afectan a la generalidad" de los funcionarios que atienden a las más de 600 presas del centro. Tras destituir al director, subdirector de seguridad y administrador de cárcel, se ha puesto al frente del centro a un inspector.
La investigación se produjo a raíz de la denuncia de reclusas y asociaciones de apoyo a las presas que apuntaban a que ciertos funcionarios concedían favores a las reclusas a cambio de sexo. Sin embargo, Instituciones Penitenciarias ha recalcado que no hay ningún indicio de que se haya ofrecido droga a las reclusas, pues de haber sido así, el caso se hubiese llevado al juez directamente.