Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El sexo de los escarabajos y el acto de orinar, entre los premios Nobel más raros

Karl Halvor Teigen (izquierda) investigador de la universidad de Oslo que presentó un estudio sobre por qué suspiramos.Reuters

Los científicos que construyeron una alarma de incendios a base de una hortaliza picante y  los que estudiaron cómo orinar afecta a la toma de decisiones figuran entre los ganadores de la nueva edición de los premios Ig Nobel.

Estos premios anuales, que buscan entretener y alentar la investigación científica, son entregados por el Journal of Improbable Research como una divertida parodia de los Premios Nobel.
Los Ig Nobel 2011 también han recaído sobre investigadores que descubrieron que al macho escarabajo bupréstido le gusta copular con las botellas pequeñas de cerveza australiana llamadas "stubbies", y otros que mostraron porqué los lanzadores del disco se marean y los del martillo no.
Antiguos ganadores del Premio Nobel real entregan los galardones en una ceremonia que se organiza en la Universidad de Harvard, en Massachusetts.
Uno de los favoritos de Marc Abrahams, editor de la publicación y creador de los Ig Nobel, es el ganador de este año del Premio de Seguridad Pública, que correspondió a John Senders de la Universidad de Toronto, Canadá.
Senders y sus colegas realizaron experimentos para ver cómo las distracciones, en este caso un casco con un visor que cae reiteradamente sobre la cara de una persona, afectan a la atención durante la conducción en carreteras.
"Hicieron la prueba sobre alguien con un visor que se mueve y los ciega", dijo Abrahams. Increíblemente, el conductor lo hizo bastante bien, dijo Abrahams.
Peter Snyder, profesor de Neurología en la Universidad Brown en Providence, Rhode Island, fue parte de uno de los dos equipos que se llevaron el premio de Medicina por estudiar cómo las ganas de orinar afectan la toma de decisiones.
El equipo de Snyder creó un experimento en el que los voluntarios realizaban pruebas en ordenadores y luego bebían periódicamente 250 mililitros de agua, mientras los científicos medían los efectos de las cada vez más hinchadas vejigas de los voluntarios sobre su atención y memoria.
El objetivo era ver quién podía durar más antes de correr al servicio. El estudio halló que la atención y la memoria funcional sufren cuando estás tan concentrado en que debes orinar. "Cuando tienes que ir, tienes que ir", dijo Snyder.
Abrahams dijo que los jueces de los Ig Nobel pasaron gran parte del año revisando gran cantidad de nominaciones, y que el proceso de selección puede ser muy acalorado. "Nosotros lo pasamos muy bien al escogerlos. Yo debo salir al frente y recordarles cuál es el premio sobre el que estamos discutiendo", afirmó.
Otros ganadores:
- Arturas Zuokas, alcalde de Vilna, Lituania, ganó el Premio de la Paz por mostrar que el problema de los vehículos de lujo que estacionan en zonas prohibidas se puede solucionar con un tanque blindado que los aplaste.
- John Perry, de la Universidad Stanford, por su Teoría de Dilación Estructurada, quien sostiene que quienes postergan las cosas para más adelante pueden ser motivados a hacer algo importante siempre y cuando lo hagan como una forma de evitar hacer algo de mayor relevancia.
- Anna Wilkinson, de la Universidad de Lincoln en el Reino Unido, Natalie Sebanz de la Radboud University de Nijmegen en Holanda y otros, por su estudio que no halló evidencias de que los bostezos sean contagiosos entre las tortugas de pies rojos.
- Makoto Imai, Naoki Urushihata, Hideki Tanemura, Yukinobu Tajima, Hideaki Goto, Koichiro Mizoguchi y Junichi Murakami, de Japón, por determinar la densidad ideal del wasabi -un rábano picante- transportado por el aire para despertar a las personas que están durmiendo y por aplicar este conocimiento para inventar una alarma de incendio con wasabi.
- Karl Halvor Teigen de la Universidad de Oslo, Noruega, por intentar entender porqué, en su vida cotidiana, la gente suspira.
- Los estadounidenses Dorothy Martin, que predijo que el mundo se acabaría en 1954; Pat Robertson, quien predijo que el mundo se terminaría en 1982; Elizabeth Clare Prophet, quien predijo que el mundo finalizaría en 1990; y Harold Camping, quien predijo que el mundo dejaría de existir el 6 de septiembre de 1994 y el 21 de octubre del 2011; el coreano Lee Jang Rim, quien predijo que el mundo concluiría en 1992; Shoko Asahara de Japón, quien predijo que el fin del mundo ocurriría en 1997; Credonia Mwerinde de Uganda, quien predijo el evento para 1999. Todos por enseñarle al mundo a ser cuidadoso cuando se realicen cálculos y suposiciones matemáticas.