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El estado nutricional cambia el pronóstico del paciente de cirugía colorrectal y la eficiencia del tratamiento

El estado nutricional cambia el pronóstico del paciente de cirugía colorrectal y la eficiencia del tratamiento, ha asegurado la responsable del Servicio de Farmacia Hospitalaria, Francina Luances.
La especialista ha afirmado que muchos pacientes intervenidos de cirugía colorrectal sufren desnutrición, lo que prolonga su ingreso hospitalario. A pesar de recibir nutrición parenteral, en algunos casos las pautas generales no se ajustan a las necesidades especificas del paciente.
Por este motivo, el Servicio de Farmacia del Hospital Vithas Nuestra Señora de América de Madrid ha puesto en marcha una Unidad de Nutrición que, según ha explicado Luaces, "el farmacéutico especialista en farmacia hospitalaria tiene amplia experiencia en este campo, por ello hemos constituido esta unidad, que está integrada por un equipo multidisciplinar, médicos, enfermeros y farmacéuticos especialistas".
HÁBITOS ALIMENTICIOS
Cuando llega una petición de nutrición parenteral nueva, el farmacéutico accede a la historia clínica del paciente y se entrevista con él para conocer sus hábitos alimenticios, así como cualquier dato que pueda ser relevante desde el punto de vista nutricional. Con la información obtenida, se evalúan las necesidades energéticas del paciente mediante la Fórmula de Harris Benedict corregida y se determinan las necesidades proteicas, balance de hidratos de carbono, lípidos y necesidades hídricas. "Las necesidades de iones se calculan con la analítica actualizada del paciente", ha apuntado Luaces.
En caso de pacientes desnutridos, que presenten riesgo de padecer síndrome de realimentación, se establecen las pautas a seguir. La nutrición se formula según el cálculo de necesidades, siempre de acuerdo con el médico, y se prepara en el Servicio de Farmacia. El farmacéutico hace un seguimiento diario del paciente y registra en la historia todos los cambios.
Los pacientes sobre los que se actúa suelen presentar cierto estado de desnutrición, con albúminas por debajo de 2 debido a su patología de base, a la intervención y a las posibles complicaciones posteriores.
La mejoría de los pacientes es notable, "a las 48 horas de una nutrición ajustada se restablece el equilibrio electrolítico; en un plazo de unos 3 días el paciente comienza a sentirse mejor, se levanta de la cama y sus analíticas se estabilizan", ha señalado Luaces quien recomienda pautar suplementos alimenticios que contribuyan a la total recuperación del paciente tras la retirada de la nutrición.