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Cuatro muertos en Cisjordania en menos de 48 horas

El último suceso deja a dos palestinos sin vida cuando, según fuentes del Ejército israelí, se aproximaron a un puesto de control cerca de Hawara, mientras cantaban que querían matar a las tropas con los rastrillos que llevaban en las manos. El Ejército ha anunciado que investigará el incidente, pero asegura que las pesquisas iniciales demuestran que los dos fallecidos tenían la intención y los medios para atacar a los soldados, quienes actuaron de acuerdo con el procedimiento.
En la jornada del Sabbath, este sábado, un joven palestino ha muerto presuntamente abatido a tiros por fuerzas israelíes durante una protesta realizada ayer cerca de Nablús, en el norte de Cisjordania, según informaron este domingo fuentes médicas, mientras el Ejército israelí ha desmentido que se hubiera empleado munición real para despejar a los manifestantes. No obstante, los médicos palestinos mantienen que el Ejército israelí disparó en el estómago al joven Usaid Qadus, de 16 años, una herida que a la postre resultó ser fatal. El adolescente falleció por la pérdida de sangre tras una larga operación quirúrgica en la que llegó a recibir hasta 12 transfusiones.
Éste es el segundo adolescente palestino que muere en la región en menos de 48 horas por presuntos disparos de soldados israelíes. Antes de Usaid, este sábado fallecía su primo Muhammad, de la misma edad, por las heridas sufridas en la misma protesta. Un portavoz israelí ha desmentido categóricamente a Maan que se haya empleado munición real. "Los palestinos fueron heridos por las balas de goma que se emplearon durante el incidente", asegura. Sin embargo, fuentes médicas aseguran que una radiografía muestra una bala alojada en el cráneo de Useid, y que su primo presentaba lo que parecía ser una herida de entrada y salida de bala en el pecho. Tal herida, aseguran los activistas, no podría haber sido causada por una bala de goma.