Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un niño de tres años muere de un disparo porque su abuela "no conducía rápido"

Abuela conductoraFacebook

En la ciudad Little Rock, en el estado de Arkansas, un niño de tres años ha muerto de un disparo. El pequeño iba junto a otro niño de un año en el coche de su abuela cuando, en la parada de un semáforo en rojo, un vehículo paró al lado del suyo y abrió fuego con un arma. Por el momento se desconocen los motivos de la historia, pero la policía dice que el asesinato se realizó porque "la mujer no estaba conduciendo lo suficientemente rápido" para los asesinos. 

Un niño de tres años falleció el pasado sábado después de que un conductor se bajase de un vehículo y abriese fuego con su arma sobre el coche que conducía su abuela acompañada del fallecido y un niño de un año. Una barbarie llevada a cabo, según confirma la policía a Daily Mail, porque "la abuela no estaba conduciendo lo suficientemente rápido".
La conductora se llama Kim King-Macon, tiene 47 años y es procedente de Little Rock, de Arkansas. En el momento del fatídico suceso, la mujer iba en su vehículo junto a su nieto de tres años, quien la policía no ha dado identificación, y otro de tan sólo un año de edad. Luego, mientras ellos esperaban en un semáforo en rojo y estaban totalmente despistados, un coche paró a su lado para abrir fuego con un arma sobre la familia
Uno de los disparos impactó en el pequeño, por lo que la abuela tuvo que conducir rapidamente hasta un centro comercial cercano para huir y pedir ayuda a los servicios sanitarios y a la policía. La llegada de la ayuda fue alrededor de las 18.22 horas, momento en el que trasladaron al nieto hasta un hospital cercano donde murió.
La abuela dijo a la policía que el vehículo era un Chevrolet Impala de color negro y que durante el trayecto "el coche había estado constantemente detrás, incluson llegaron a tocar el claxon". Luego, en la parada del semáforo ocurrió todo lo demás.
El policía Lt Steve McClanahan dijo a los investigadores que creen que el chico y su abuela "son completamente inocentes" y que "no tenían ninguna relación con el autor de este acto"