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Las alergias, a tope

El calor y la falta de lluvias elevan los niveles de concentración de polen, sobre todo en Madrid, Extremadura, Castilla La Mancha y Andalucía, donde los niveles son “altos”. Los alergólogos recomiendan evitar salir al campo, usar gafas de sol, llevar las ventanillas del coche cerradas o buscar refugio en la playa.   En zonas urbanas, la polución y los gases contaminantes de los automóviles multiplican por 27 los efectos perniciosos del polen.