Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Una traductora del FBI, enamorada de un yihadista con el que se fugó para casarse

Digna de una superproducción de Hollywood es la historia que se ha hecho pública en el último episodio que deja en evidencia los filtros de seguridad de los servicios de inteligencia americana.
Todo comienza alrededor de la figura de Deso Dogg, rapero alemán que se radicaliza y se convierte en reclutador del ISIS en Europa hasta finalmente marcharse a Siria. Allí se transforma en Abu Talha, ‘El alemán’, y llega a posar en vídeo con hombres decapitados.

Y aquí entra en acción Daniela Green, traductora del alemán que trabajaba para el FBI.
Se le asignó el caso, contactó por Skype con el yihadista, se enamoró, lo ocultó… y viajó hasta Siria para casarse con él. Sin embargo, a las pocas semanas se arrepintió y volvió a Estados Unidos.

Allí fue arrestada, pero tras colaborar con la policía apenas pasó año y medio en prisión.


En Siria, no obstante, la historia no había terminado. El antiguo rapero tenía información obtenida de su esposa. El FBI idea entonces un plan: quiere que desconfíe de ella, así que filtra a la prensa que Daniela era una agente doble y que nunca se enamoró de él. La prensa mundial compró esa historia.

Sin embargo, ahora hemos conocido otra versión. Ella ahora está en libertad, y él sigue vivo.