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El supuesto atacante del autobús del Dortmund se habría deshecho de pruebas antes de su detención

El presunto autor del ataque con explosivos perpetrado en abril contra el autobús del Borussia Dortmund pudo haber quemado pruebas en una zona boscosa próxima al hotel donde se concentraba la plantilla del equipo de la Bundesliga alemana, ha informado hoy el semanario 'Der Spiegel'.
La publicación ha señalado que los investigadores del caso hallaron un área quemada de unos 20 metros cuadrados en la que había restos de unos prismáticos y de una linterna de bolsillo así como de pilas, cable y de calzado.
El hallazgo, ha precisado 'Der Spiegel', les hace suponer que el acusado, un joven de 28 años, pudo haber utilizado estos objetos para perpetrar el ataque, objetos que posteriormente decidió quemar para borrar cualquier huella dactilar o rastro de ADN que pudiera servir para identificarlo.
Un portavoz de la Fiscalía de Dortmund, encargada de investigar el caso, confirmó hoy las sospechas avanzadas por el semanario y también indicó que los investigadores no hallaron rastros de ADN en los elementos quemados.
El 11 de abril, tres explosivos con piezas de metal estallaron al paso del autobús del Borussia Dortmund, que debía jugar ese día ante el Mónaco por la Liga de Campeones.
En el ataque resultó herido el defensor español Marc Bartra, que tuvo que ser intervenido debido a una fractura del radio de la mano derecha y causó baja en el equipo durante varias semanas.
A pesar de que en un principio se barajó la motivación terrorista porque en el lugar de la explosión fueron halladas tres cartas que apuntaban a vínculos islamistas, finalmente la Policía detuvo como responsable del ataque a un joven de 28 años a quien acusó de actuar por motivos económicos.
Según ha trascendido, el hombre habría activado los explosivos con el objetivo de ganar dinero en bolsa, después de adquirir el mismo día del ataque 15.000 títulos del Dortmund, el único club de la Bundesliga alemana que cotiza en bolsa.