Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Las imágenes que avergüenzan a Europa

Cientos de refugiados, en su mayoría sirios, sobreviven en la frontera de Serbia, en terribles condiciones. Expuestos y desprotegidos, luchan contra el frío extremo y la nieve. Para ellos no hay sitio en los campos de refugiados de la zona. Hacen cola para conseguir un plato de legumbres que se sirve frío y un mendrugo de pan. En cuclillas, tiritando por los 18 grados bajo cero, comen un plato del que posiblemente no identifiquen ni el sabor. Son imágenes de la Europa de 2017, pero que recuerdan escenarios pasados. También es un enero duro en Hungría. 20.000 personas esperan en tiendas de campaña que se resuelva su solicitud de asilo, en un país que no se cansa de repetirles que no son bienvenidos. Un país que los mira de reojo a través de guardas, de cámaras de seguridad y de helicópteros. Más fríos incluso que este crudo invierno.