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El reajuste económico de Venezuela llevará "años" y supondrá más "sufrimiento"

Venezuela atraviesa una crisis económica sin precedentes en las últimas décadas a causa de la caída del precio internacional del petróleo --su principal fuente de ingresos--, lo que ha provocado una escasez generalizada de productos de primera necesidad. Revertir esta situación llevará "años" e implicará necesariamente "un cambio de modelo" que aumentará el "sufrimiento" de los venezolanos, según augura Raúl Gallegos, analista económico experto en la nación caribeña.
"¿Cuándo se jodió Venezuela?" es el título del libro que Gallegos --ex corresponsal de Dow Jones y 'Wall Street Journal'-- ha publicado en Ediciones Deusto. "Cuando descubrió el petróleo", ha contestado tajante en una entrevista concedida a Europa Press.
Venezuela posee la mayor reserva de petróleo del mundo, pero lo que para la inmensa mayoría de los países sería un auténtico regalo, para los venezolanos se ha convertido en un lastre porque --hasta ahora-- "daba tanto dinero y era tan rentable que toda la economía se ha enfocado en el petróleo" y la industria nacional prácticamente ha desaparecido.
"Producir cualquier cosa dentro es mucho más costoso" que importarlo, explica Gallegos, de modo que el sector privado carece de incentivos para innovar y competir. "No está fortalecido" y "cuando cae el precio del petróleo y el Gobierno tiene menos dólares para poder darles, no pueden importar", y eso genera desabastecimiento.
"Ahora, por ejemplo, si el Gobierno decidiera importarlo todo --siete de cada diez productos que consume el venezolano son de fuera--, no tendrían los recursos para hacerlo porque los ingresos petroleros han caído y es por eso que vemos la falta de papel higiénico, harina, arroz... básicos del día a día que nunca deberían faltar", señala.
Para Gallegos esto obedece a los numerosos controles del 'chavismo'. "La pérdida de la moneda es tal" que para evitar la devaluación el Gobierno ha introducido hasta cuatro tipos de cambio bolívar-dólar, a los que se suma el mercado negro de compraventa de divisas, lo que hace que este tipo de negocio sea más lucrativo que la economía productiva.
"Igual con los controles de precios", apunta Gallegos. "Si pones un límite al precio de un producto, la demanda se va a incrementar y no va a haber suficiente oferta para satisfacerla". Así, las estanterías de los supermercados se vacían rápidamente y los bienes se encarecen.
"Nos encontramos con que cuantas más reglas creas, más mercados negros y más distorsiones creas" y surgen más personas que quieren aprovecharse de ello. "Venezuela es el claro ejemplo de que una economía no puede controlarse de forma absoluta", recalca Gallegos.
En este sentido, la "guerra económica" que denuncia el Gobierno es real. "Si me dices que hay empresarios que a propósito deciden no producir nada para hacer caer al Gobierno, te digo que no existe (...) pero si se debe a la especulación, eso sí se da", admite y lo ilustra con un sencillo ejemplo: "si el Gobierno fija el precio de una libreta en 50 céntimos y producirla me cuesta mucho más y en Francia puedo venderla por 4 euros, es obvio que lo voy a hacer. Ahí está el incentivo".
"GASTAR A MANOS LLENAS"
El analista económico sostiene que, si bien Hugo Chávez y Nicolás Maduro han desarrollado "políticas antieconómicas", la responsabilidad de la crisis actual no es exclusivamente suya. Es compartida con una serie de líderes políticos que "han malmanejado la riqueza" venezolana durante décadas.
"Chávez lo llamó 'socialismo del siglo XXI', pero el gasto desmedido, los controles de cambio, los controles de precio, todo ese tipo de políticas se han dado cantidad de veces en Venezuela", recuerda. "El error de Maduro ha sido estar en un momento en el que los precios del petróleo se desplomaron", considera.
Gallegos estima que en esta crisis subyace un problema cultural: hay "una sociedad que espera que el Gobierno le dé todo tipo de beneficios, empresarios que no ven necesidad de innovar sino que todo lo importan y revenden y gobernantes que ven el petróleo como una herramienta para mantenerse en el poder a través del tiempo".
"Históricamente el problema ha sido que los líderes nunca se preocuparon de diversificar la economía en distintos sectores" y "la sociedad no termina de convencerse de que tiene que ser mucho más prudente en su manera de gastar porque, si no es el 'chavismo', habrá otro 'ismo' en el futuro que llevará a una debacle similar", advierte.
CAMBIO DE MODELO
En consecuencia, para superar esta crisis debe haber "un cambio cultural, que el venezolano se dé cuenta de que la manera de llevar la cosa pública y la cosa económica no se ha hecho bien", pero se necesita también un liderazgo político que aplique medidas correctivas.
Gallegos ve difícil esta catarsis, sobre todo en el aspecto político. "Este Gobierno tiene un discurso ideológico muy claro y no da la impresión de que dentro del 'chavismo' exista el suficiente pragmatismo como para cambiar el rumbo", valora.
La receta para recuperar la normalidad económica en Venezuela supone "desmontar gradualmente los controles para que nuevamente sea rentable producir", lo cual "implicaría un cambio bastante fuerte que sentiría la población".
"Sin duda, va a implicar un poco más de dolor" para los venezolanos, alerta y señala las misiones 'chavistas', que durante años han garantizado el bienestar social mínimo. "No son sostenibles en el tiempo" si el barril de petróleo no está a 100 o más dólares, explica.
Incluso en el caso de que la oposición lograra llegar al poder a través del referéndum revocatorio, Gallegos vaticina "años" de duro ajuste económico que solo podría paliarse con un auge del crudo. "Los venezolanos todavía van a sentir los efectos de la escasez", pronostica.