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Muere por no poder volar por obesa

No le dejan volar por su pesocuatro.com

Pesaba 280 kilos, Se llamaba Vilma Soltesz y  tenía 56 años. Era diabética y sólo tenía una pierna. Esta mujer vivía junto a su pareja en Nueva York y habían viajado a Hungría, la ciudad natal de ambos, para pasar una temporada de vacaciones. Habían planeado volver el 15 de octubre a Nueva York para que Vilma retomara su tratamiento. Después de que tres compañías aéreas la denegaran el traslado por obesa, Vilma murió.

Según el diario "Daily Mail", Vilma compró los tres billetes que exigía la compañía aérea para la vuelta (dos para Vilma y uno para su marido). Una vez en el avión, la tripulación se dio cuenta de que el cinturón de seguridad no podía rodear la cintura y los asientos no aguantarían su peso.
La compañía KLM hizo todos los esfuerzos por acoger a la mujer en su vuelo pero finalmente, cuando ya habían logrado sentarle, tuvieron que pedirle que se bajara del avión.

La pareja pasó más de cinco horas en el aeropuerto. Les ofrecieron la posibilidad de acudir a Praga y desde allí coger un avión que contaba con los equipos oportunos para trasladar a personas discapacitadas. La pareja accedió a la propuesta pero una vez allí, la compañía aérea aseguró que la silla de ruedas asignada no podía soportar el peso de 280 kilos.

Por tercera vez, la pareja regresó a su casa de vacaciones e inició los trámites con una agencia de viajes de Nueva York. La tripulación, ayudada por un equipo de bomberos, intentó durante media hora trasladarle desde su silla de ruedas a los tres sillones que le habían puest sin conseguirlo.
Dos días después, Vilma falleció y fue enterrada en la ciudad en la que nació, Hungría. El abogado del caso, Ostrov Ronai, ha interpuesto una demanda contra las compañías aéreas por violar las leyes que protegen a este colectivo.