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Los peshmerga anuncian la toma de Bashiqa, si bien quedan focos de resistencia de Estado Islámico

Los peshmerga --las fuerzas de seguridad de la región semiautónoma del Kurdistán iraquí-- han anunciado este lunes la toma de la localidad de Bashiqa, ubicada en el noreste de Mosul.
El comandante de la brigada Halgurd, Musa Gardi, ha afirmado que aún quedan foco de resistencia por parte de los yihadistas, agregando que los peshmerga se harán cargo de esta situación durante la jornada de este martes.
En este sentido, ha advertido de que los yihadistas que quedan en la ciudad podrían llevar a cabo atentados suicidas o perpetrar ataques desde los túneles en los que se han ocultado.
"Estado Islámico ha utilizado hoy unos 40 coches bomba", ha señalado, en declaraciones a la cadena de televisión kurda Rudaw, que ha publicado vídeos sobre la explosión de varios de ellos antes de llegar a sus objetivos.
En el centro de Bashiqa, a la que han entrado tras una ofensiva desde tres ejes, las fuerzas kurdas están llevando a cabo registros casa por casa para intentar localizar a integrantes de Estado Islámico.
En los distritos del este de Mosul, en los que entraron las fuerzas especiales la semana pasada, los oficiales afirman que los yihadistas se han mezclado con la población, emboscando y aislando a las tropas en lo que el portavoz de las fuerzas especiales ha calificado de la "guerra urbana más dura" del mundo.
La toma de Bashiqa se enmarca en la ofensiva anunciada el 17 de octubre por el primer ministro, Haider al Abadi, contra Mosul. El grupo yihadista controla la ciudad desde verano de 2014 y la ha convertido en la capital iraquí de su proclamado califato.
Con cerca de dos millones de personas antes de que comenzaran los enfrentamientos, la ciudad constituye una zona de vital importancia para los milicianos en Irak. No obstante, el Gobierno teme que el asalto a la urbe provoque un éxodo masivo de civiles.