Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los 28 pactan su posición para reforzar la agencia de asilo europea

Los Veintiocho han pactado este martes las bases de la que será su posición para negociar con el Parlamento Europeo la reforma de la Agencia Europea de Apoyo al Asilo (EASO, por sus siglas en inglés), con el objetivo de convertirla en una "verdadera agencia de asilo", que permita centralizar la gestión de las demandas de asilo y evitar los movimientos secundarios de inmigrantes irregulares.
El objetivo de los Estados miembros es contar con una agencia que les dé el apoyo necesario a la hora de poner en práctica el sistema de asilo común y proporcionar asistencia técnica y operativa.
El control de la inmigración irregular y la mejora necesaria del sistema de asilo europeo "requiere acciones en varios frentes", según ha avisado en un comunicado la presidencia de turno saliente de la UE, que hasta final de este mes ocupa Eslovaquia.
Por ello, las capitales han negociado una posición de salida consensuada que permita reforzar la EASO, a sabiendas de que la parte más sensible y que aún divide a los países de la UE, es decir, el sistema de asilo en sí, queda fuera de esta negociación y pendiente de los resultados de la misma.
Las tareas ampliadas de la nueva EASO deberán, a juicio de los Veintiocho, asegurar la convergencia en la evaluación de las solicitudes de protección internacional que se presenten en los distintos Estados miembros y ofrecer a las autoridades nacionales apoyo operativo y técnico.
La Comisión Europea planteó el pasado abril una reforma del sistema de asilo y sustituir al criticado reglamento de Dublín, según el cual el primer Estado miembro por el que ha entrado un demandante de asilo es el único responsable de tramitar y asistir al solicitante.
Bruselas aspira a que la revisión del sistema permita mejorar su funcionamiento y evitar el trato diferenciado de los demandantes de asilo, además de frenar los movimientos secundarios y ayudar a una distribución "más justa" entre los Estados miembros de la responsabilidad de ofrecer protección a los refugiados.