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La fiscal general arrecia su ofensiva contra Maduro y pide a los venezolanos que rechacen la Constituyente

La fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, ha hecho un llamamiento este jueves a "todos los venezolanos" para que rechacen la Asamblea Constituyente convocada por el presidente, Nicolás Maduro, por considerar que destruirá el legado de su antecesor, el fallecido Hugo Chávez, en un paso más de su escalada contra el Palacio de Miraflores.
Ortega Díaz ha acudido a la sede del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para pedir a la Sala Electoral que anule las decisiones del Consejo Nacional Electoral (CNE) relacionadas con la convocatoria de la Asamblea Constituyente porque, según ha sostenido, se basan en premisas "inconstitucionales".
La jefa del Ministerio Público ha explicado que el decreto de Maduro por el que llama a reemplazar la Carta Magna "no cumple con los extremos legales porque es el pueblo quien tiene la potestad de convocar la Asamblea Constituyente", no el Gobierno. "Una Constituyente a espaldas del pueblo no puede ser Constituyente", ha afirmado.
Además, ha advertido de que, de persistir en esta convocatoria, los poderes Electoral y Judicial incurrirán "en una violación de los principios de los Derechos Humanos", señalando en concreto "los derechos al sufragio y a la participación política", así como del "principio de la soberanía constitucional progresiva".
En este sentido, ha reprochado al TSJ que se negara a dar marcha atrás en la sentencia con la que respalda la iniciativa de Maduro, "pues prácticamente deroga la democracia participativa, la supremacía constitucional y el principio de la soberanía que reside en el pueblo y también la progresividad de los Derechos Humanos".
En este contexto, ha instado a "todos los venezolanos" a mantenerse firmes en la defensa de la actual Norma Fundamental. "La Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o por cualquier medio distinto a lo previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o no de autoridad tiene que colaborar en el restablecimiento de la Constitución", ha indicado.
Por otro lado, ha criticado "los llamado violentos" que han hecho algunos miembros del Gobierno contra quienes consideran innecesario elaborar una nueva Carta Magna. "Son frases agresivas y amenazantes", ha lamentado y ha subrayado que "la paz no la puede imponer un solo bando". "No podemos vivir así", ha remachado, según informa la prensa venezolana.
No es la primera vez que Ortega Díaz se desmarca del 'chavismo', al que ha permanecido fiel durante años. En los últimos meses ha criticado la brutal represión de las manifestaciones opositoras, los juicios militares contra civiles y la injerencia del Gobierno en el Poder Judicial.
CRISIS VENEZOLANA
La tensión política en Venezuela alcanzó un nuevo pico el pasado marzo, cuando el Tribunal Supremo de Justicia despojó de sus poderes a la Asamblea Nacional --controlada por la oposición desde 2016-- y dejó sin inmunidad parlamentaria a los diputados.
El Gobierno de Maduro ordenó dar marcha atrás en ambas decisiones, algo que el TSJ cumplió, pero la oposición y la Organización de Estados Americanos (OEA) consideran que se ha producido una "ruptura del orden constitucional" que requiere elecciones anticipadas.
Desde entonces, la Mesa de Unidad Democrática (MUD) no ha dejado de convocar manifestaciones multitudinarias que han acabado en duros enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Hasta ahora, más de 60 personas han muerto, incluidos adolescentes, y miles han sido detenidas.
Maduro ha convocado una Asamblea Constituyente por considerar que es la única forma de devolver la paz a Venezuela. La MUD, por su parte, ha denunciado que de esta manera el 'chavismo' pretende consumar el "autogolpe" que comenzó con las polémicas sentencias del TSJ.
La Asamblea Constituyente estará formada por 500 "ciudadanos" que serán elegidos el próximo 30 de julio "a través del voto universal, directo y secreto", de los cuales la mitad, 250, saldrán de sectores de marcado corte oficialista, según ha detallado Maduro.