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La ministra de Defensa alemana reconoce tras los escándalos que hay un problema estructural en el Ejército

La ministra de Defensa alemana, Ursula von der Leyen, ha reconocido este lunes que hay un problema estructural tras el estallido de dos escándalos por extremismo y abusos a reclutas.
Von der Leyen ha remitido una carta a todo el personal militar en el que apunta que "el número de incidentes es demasiado elevado" y que "las decisiones adoptadas en respuesta a estos casos, en parte a niveles superiores, son demasiado graves".
La ministra responde así al escándalo surgido la semana pasada por la detención de un soldado que se hizo pasar por refugiado sirio y planificó un atentado xenófobo en la localidad bávara de Hammelburg.
También la semana pasada surgieron numerosas denuncias por abusos contra reclutas en el estado de Turingia, en el este del país. Concretamente, dos sargentos abusaron verbalmente a los reclutas y les sometieron a castidos desproporcionados. En ese sentido, Von der Leyen ha justificado su decisión de destituir a un alto mando por estos casos.
La ministra ha subrayado que estos incidentes demuestran que no hay un consenso en el Ejército (Bundeswehr) sobre lo que supone extremismo de ultraderecha o tratamiento inapropiado al personal, pro lo que es necesario abordar estas cuestiones.
"Todos nosotros debemos cuestionarnos nuestros métodos de entrenamiento, desde los equipos hasta los oficiales al mando", ha apuntado Von der Leyen, que ha defendido la introducción de "mecanismos de seguridad".