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Los mauritanos votan en un referéndum constitucional que podría despejar la reelección a Abdelaziz

Mauritania celebra este sábado un referéndum para introducir cambios en la Constitución que permitirá testar el grado de control que el presidente, Mohamed Uld Abdelaziz, tiene sobre el proceso de reforma constitucional con la mira puesta en una modificación aún más profunda que despeje el camino para su reelección en las votaciones previstas para 2019.
Este 5 de agosto los mauritanos están llamados a las urnas para decir 'sí' o 'no' a una enmienda constitucional que propone cambios en el himno y la bandera nacionales, reunir en un solo órgano --el Consejo Supremo de la Fatua-- el Tribunal Supremo, el Consejo Islámico y el Defensor del Pueblo, y suprimir el Senado para que su papel sea asumido por consejos regionales.
El proyecto fue aprobado el pasado 9 de marzo por la Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, pero el Senado lo rechazó por 33 votos frente a 23, en la primera muestra de rebeldía de una cámara legislativa que también está dominada por el partido gobernante.
Los senadores atendieron el llamamiento de la alianza opositora Foro Nacional para la Unidad y la Democracia (FNUD) para que no firmaran "su propia sentencia de muerte", precedido por meses de movilizaciones populares contra Abdelaziz y los suyos.
Entonces, el jefe de Estado no tuvo más remedio que recurrir al artículo 38 de la Constitución, que le permite "llevar al pueblo a un referéndum sobre cualquier asunto que revista importancia nacional", para sacar adelante su reforma de la Norma Fundamental.
OBJETIVO 2019
Si bien los cambios propuestos por Abdelaziz no son de gran importancia, puesto que ya controla 'de facto' los demás poderes, esta consulta popular ha sido interpretada como una prueba de la influencia sobre el pueblo mauritano para hacer realidad sus aspiraciones políticas.
"Lo que es realmente importante (para el presidente) es tener acceso directo a la Constitución para modificarla como quiera, sin ninguna limitación", ha indicado Guéladio Diabira, profesor de Derecho Público de la Universidad de Nuakchot, consultado por el 'think tank' African Arguments.
La actual Constitución prohíbe a Abdelaziz aspirar a la reelección en los comicios presidenciales de 2019, cuando sumará una década en la Jefatura del Estado. El líder mauritano se ha comprometido a no eliminar este veto. "El límite en el número de mandatos (consecutivos) no será cambiado", dijo durante el diálogo nacional celebrado el pasado octubre.
Pero las declaraciones desde el seno del Ejecutivo hacen temer lo contrario. "Tenéis derecho a pedir un tercer mandato, a pedir que el actual presidente siga gobernando el país para completar los proyectos en marcha", apuntó el primer ministro durante un mitin de la campaña para el referéndum de este 5 de agosto.
"Hay pocas dudas entre los mauritanos de que el presidente buscará mantenerse en el poder más allá de 2019", sostiene African Arguments. "En 2019 tendremos otro referéndum --si no encuentra a nadie en quien confiar-- para que pueda volver (al cargo) cuando quiera", ha apostillado Diabira.
OPOSICIÓN SILENCIADA
El FNUD, al que se sumaron facciones islamistas y activistas de distinto signo tras el fallido diálogo nacional del año pasado, ha denunciado "un golpe constitucional" en curso que evidencia "el grave autoritarismo" de Abdelaziz.
La coalición opositora ha llamado a los mauritanos a boicotear el referéndum pero su mensaje ha sido silenciado por la Alta Autoridad para la Prensa (HAPA), que ha prohibido aparecer en los medios de comunicación a quienes no participen en la consulta popular.
La censura mediática ha empujado a la FNUD y a sus seguidores a las calles para expresar su rechazo a la enmienda constitucional, pero ahí han encontrado la represión de las fuerzas de seguridad, que han empleado gases lacrimógenos para dispersar las manifestaciones.
La portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Ravina Shamdasani, ha expresado su preocupación por esta violencia y ha pedido al Gobierno que "responda en línea con sus obligaciones bajo el Derecho Internacional". La libertad de expresión y reunión "son derechos especialmente importantes en un contexto electoral", ha recalcado.
En este ambiente político, "teniendo en cuenta la supresión de la oposición y el boicot (por parte de la misma)", African Arguments considera "altamente probable que quienes voten el 5 de agosto aprueben los cambios en la Constitución", que auguran a su vez una nueva era de convulsiones en la nación africana.