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Un funcionario de Aeronáutica de Bolivia asegura que parte de la tripulación del LaMia no estaba autorizada

El funcionario de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) de Bolivia responsable de la autorización de operaciones del avión que se estrelló el pasado 28 de noviembre al sur de Medellín ha asegurado que parte de la tripulación que viajaban en el aparato no tenía autorización para realizar el vuelo.
Christian Mauricio Durán León, que trabaja en la DGAC como responsable de salidas, entradas y sobrevuelos de la Unidad de Servicios Aerocomerciales, ha afirmado a través de su abogado que de los miembros de la tripulación que viajaban en el avión sólo el piloto, Miguel Quiroga, tenía autorización para volar.
"Mi cliente ha explicado al fiscal Osvaldo Tejerina que sólo Miguel Alejandro Quiroga y Marco Antonio Rocha --copropietario de la aerolínea LaMia, a la que pertenecía el avión siniestrado-- eran los integrantes de la tripulación que la DGAC autorizó para estar en el vuelo", ha explicado el abogado, Jaime Cernadas, en declaraciones recogidas por el diario 'El Deber'.
Según Cernadas, la autorización de la tripulación se había realizado tres días antes del accidente, que acabó con la vida de 71 de las 77 personas que viajaban en el avión, entre ellos gran parte del equipo de fútbol de Brasil Chapecoense.
En el avión viajaban, además de Quiroga, el copiloto Ovar Goytia; la azafata --y superviviente-- Ximena Jiménez; el representante de la compañía Álex Quispe --a quien se habrían notificado las dudas acerca de la autonomía de la nave--; el jefe de tripulación, David Vacaflores; y el mecánico de aviación, Edwin Tumiri, que también sobrevivió al siniestro.
Según Durán León, la azafata no necesitaba permiso específico de vuelo, no así los miembros de la tripulación de cabina. Goytia, que ejercía durante el trayecto de copiloto, era piloto pero tenía expirado su permiso como copiloto para vuelos internacionales. Por su parte Tumiri tampoco tenía permiso de la DGAC para volar como mecánico de aviones.
Durán León ha señalado, además, que el vuelo fue solicitado por Rocha, a quien Bolivia quiere interrogar pero que se encuentra actualmente fuera del país. Extraoficialmente se conoce que podría estar en Paraguay e intentando tramitar una solicitud de asilo en el país.
AUTONOMÍA DEL AVIÓN
La ya exfuncionaria de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea de Bolivia (AASANA) Celia Castedo, con 30 años de experiencia en la compañía, había solicitado previamente una modificación del plan de vuelo, tras plantear sus dudas por la autonomía del avión.
Castedo presentó en su informe una serie de preocupaciones acerca del ajustado combustible del avión, insuficiente para cubrir la ruta entre el aeropuerto de Viru Viru (Santa Cruz) y el de Medellín, a donde se dirigía la aeronave, de acuerdo a los requisitos.
A pesar de solicitar un cambio de plan de vuelo, "la decisión de mantener la información establecida" le fue comunicada por Álex Quispe 20 minutos antes de la salida del avión, indicando que "correspondía a una decisión tomada por el capitán de la aeronave".
"Cito texual: 'Dice mi capi, que eso nomás es'", explicó Castedo.
El avión se estrelló en un cerro al sur de Medellín, a donde se dirigía para que el club se disputara la final de la Copa Sudamericana, dejando 71 muertos y tan solo seis supervivientes.
Según las informaciones de la investigación, el avión se precipitó porque no contaba con suficiente carburante como para cubrir la ruta prevista.