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Los favoritos para ganar el Elíseo votan en la primera vuelta de las presidenciales

Detenidas varias activistas de FEMEN por protestar en el colegio electoral de Le Pen
Los principales candidatos de los comicios presidenciales ya han votado en sus respectivos colegios electorales cumpliendo con el ritual de la primera vuelta, que servirá de filtro para el balotaje del 7 de mayo que, según los sondeos, enfrentaría a la ultraderechista Marine Le Pen y al independiente Emmanuel Macron.
La jornada electoral ha sido inaugurada, paradójicamente, por Penelope Fillon, la mujer del candidato 'republicano', François Fillon, que se ha convertido en inusitada protagonista de estos comicios presidenciales por sus supuestos trabajos ficticios como asesora parlamentaria de su marido, cuestión por la que ambos están imputados.
Penelope Fillon ha acudido al centro de votación de Solesmes, en el departamento de Sarthe, en el norte de Francia, cerca de las 9.30 acompañada de sus hijos pero no de su marido, que ha votado hecho horas después, al filo del mediodía, en el séptimo distrito de París.
La imagen contrasta con la de Emmanuel Macron, candidato independiente, y su mujer, Brigitte Trogneux, su antigua profesora de instituto, que han acudido a votar juntos y sonrientes a Touquet, en medio de una gran atención mediática. El líder de En Marche! ha difundido por Twitter la imagen del momento. "¡Ya he votado!", ha escrito.
Sin embargo, como es habitual, el mayor protagonismo ha sido para la abanderada del Frente Nacional, Marine Le Pen. Ha votado en Hénin-Beaumont, en Pas-de-Calais, y su aparente buen humor se ha desinflado a causa de una decena de activistas de FEMEN que han protestado a las puertas del colegio electoral.
Las activistas iban con caretas de Le Pen, su padre, Jean-Marie Le Pen, y los presidentes de Estados Unidos (Donald Trump), Rusia (Vladimir Putin) y Siria (Bashar al Assad) y en su pecho descubierto --marca de sus protestas-- llevaban escrito "equipo Le Pen". Finalmente, han sido detenidas.
La clausura de este 'top cuatro' ha correspondido a Jean-Luc Mélenchon, líder izquierdista que compite por la coalición electoral Francia Insumisa. En su caso, ha votado en el décimo distrito de la capital francesa.
También ha ejercido su derecho al sufragio Benoit Hamon que, de hecho, ha sido el más madrugador de todos los aspirantes al Elíseo. Sin embargo, figura quinto en los sondeos, sin apenas posibilidades de mantener al Partido Socialista en el poder.
LOS PERDEDORES
El presidente saliente, François Hollande, ha votado a primera hora de la mañana en Tulle para volver rápidamente a París, desde donde seguirá el desarrollo de la jornada electoral, en la que ha decidido no competir, debido a su escasa popularidad, que prácticamente dejaría sin opciones a los socialistas.
Hollande es el primer mandatario de la V República, instaurada en 1958, que no aspira a revalidar el cargo, algo que, según ha confesado en declaraciones a la prensa en Tulle, le provoca "un poco" de tristeza, si bien se ha mostrado consciente de que debía haber "otro candidato". "Hay que vivir sin nostalgia", ha defendido.
Por su parte, el ex primer ministro Manuel Valls ha votado en Evry. Su nombre no figuraba en la papeleta porque, pese a que muchos le vislumbraban como candidato socialista, perdió la nominación contra Hamon. Valls ya ha anunciado que dará su apoyo a Macron, desmarcándose así de la línea oficial.
El ex presidente Nicolás Sarkozy ha vivido una situación idéntica en el 16º distrito de París. También intentó ser el representante de Los Republicanos --partido fundado por él mismo-- en estos comicios, pero no pudo porque perdió la pugna interna frente a Fillon, su antiguo primer ministro.
AMENAZA TERRORISTA
Estas elecciones presidenciales se celebran en un momento crítico para Francia, que lleva en estado de emergencia desde el atentado perpetrado por el Estado Islámico el 13 de noviembre de 2015 en París y no ha dejado de sufrir ataques terroristas, el último el pasado jueves por un tiroteo en los Campos Elíseos que acabó con la vida de un policía.
A primera hora de la mañana, en torno a las 9.30, un colegio electoral de Besaçon ha tenido que ser evacuado temporalmente por un coche con matrículas falsas que estaba abandonado con el motor en marcha frente al centro de votación. Dos horas después, la amenaza terrorista se ha descartado y ha reabierto sus puertas.
Interrogado sobre esta cuestión, Hollande ha garantizado que "se han tomado todas las medidas necesarias para dar a los franceses todas las condiciones para que puedan ejercer su derecho fundamental a elegir su futuro". "Creo que el mejor mensaje que puedan enviar es demostrar que la democracia está por encima de todo", ha indicado.
Las fuerzas de seguridad francesas ya habían alertado de que había un alto riesgo de que se produjera algún tipo de incidente en torno a la jornada electoral. Más de 50.000 policías y agentes de élite se han desplegado este domingo en todo Francia para velar por la seguridad de los comicios.
LA INCÓGNITA DE LA SEGUNDA VUELTA
La mayoría de los sondeos sobre intención de voto vaticinan que Le Pen y Macron serán los agraciados con el pase a la segunda vuelta que se celebrará el 7 de mayo y en la que la líder ultraderechista perdería por un previsible voto en bloque en su contra para frenar su ascenso al Elíseo.
Sin embargo, en los últimos días la tendencia ha variado levemente y algunas encuestas sitúan a Fillon y a Mélenchon en la segunda vuelta electoral, lo que multiplicaría sus posibilidades de llegar a la Presidencia de Francia, debido al mencionado bloque anti Le Pen.
Uno de los factores determinantes será la abstención, que, se acuerdo con las mediciones, podría alcanzar la cifra récord del 30 por ciento. El Ministerio de Interior ha indicado que a las 12.00, tras las primeras cuatro horas de votación, la participación se situaba en el 28 por ciento, una cifra similar a la de 2012.