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La salud del expresidente Alberto Fujimori, ingresado por una taquicardia, evoluciona "satisfactoriamente"

El médico de cabecera del expresidente de Perú Alberto Fujimori (1990-2000) --en prisión tras ser condenado por delitos de lesa humanidad--, Alejandro Aguinaga, ha asegurado este lunes que la salud del exmandatario evoluciona de forma satisfactoria, después de haber sido ingresado la semana pasada por una taquicardia.
"Hay una evaluación que es bastante satisfactoria", ha señalado Aguinaga, en declaraciones recogidas por el peruano Canal N. El médico del expresidente ha explicado que a lo largo del lunes se le han realizado "pruebas a nivel cardiológico" para valorar la respuesta al tratamiento que está recibiendo.
No obstante, ha indicado que todavía no se ha fijado ninguna fecha para su regreso a la prisión y que ésta no se establecerá hasta que se estudie la respuesta al tratamiento anticoagulante que se le está administrando.
Aguinaga ha explicado que este último problema de salud de Fujimori es "más serio" de lo que se podía imaginar. "Son situaciones que te pueden llevar a una complicación cardíaca grave, a un paro cardíaco", ha señalado.
El exmandatario escribió días atrás en su cuenta oficial de la red social Twitter que estaba preocupado por el "riesgo latente" que corre en prisión "de sufrir isquemia, infarto cerebral y hemiplejia" debido a las "continuas crisis hipertensivas".
Estas afirmaciones las hizo en medio del debate iniciado tras la presentación de una iniciativa por parte del diputado Roberto Vieira que si bien fue rechazada posteriormente por el Congreso, de ser aprobada habría permitido a Fujimori, condenado en 2009 a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad relacionados con la lucha de su Gobierno contra Sendero Luminoso, cumplir el resto de la condena en su casa.
Aguinaga explicó que esta situación "lógicamente" lo había perturbado, pero que había tratado de tranquilizarlo y "conversar" con él de "temas que estén por fuera de lo que es la política".
El exmandatario, de 79 años, ha tenido que ser hospitalizado en los últimos años por diversos problemas de salud que llevaron a sus hijos a solicitar un indulto humanitario al Gobierno de Ollanta Humala, que lo rechazó.
Posteriormente, el actual presidente también se negó a conceder un indulto a Fujimori, padre de su rival en las elecciones.