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Un año de los disturbios de Ferguson

Hace justo un año, la muerte de Michael Brown provocó una ola de rabia en todo Estados Unidos. Pedían castigo para Darren Wilson, un policía de la ciudad de Ferguson, en el centro del país. El agente perseguía a Michael Brown por haber robado cigarrillos, y le disparó aunque el joven no iba armado. Los tribunales le absolvieron, pero a raíz del caso el Departamento de Justicia confirmó en un informe que la policía de Ferguson era racista. El jefe de policía dimitió y su sustituto es negro, igual que el nuevo administrado municipal, el nuevo juez municipal y los dos nuevos miembros del concejo municipal. Son gestos importantes en Ferguson pero ¿qué pasa en el resto del país?

En el último año, ha habido más escándalos por el presunto maltrato de la policía a la comunidad negra. Por ejemplo, el de Freddie Gray, que murió bajo custodia policial. Igual que Sandra Brand. La detuvieron por no señalizar un cambio de carril y tres días después, apareció ahorcada en su celda. Walter Scott murió después de recibir ocho descargas de una pistola eléctrica. Le habían parado por llevar rota una luz de freno.
Aunque este fin de semana, en los actos de recuerdo a Brown el ambiente se mantiene por ahora tranquilo, estos casos recuerdan que el problema racial sigue presente.