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Una informe atribuye "fallos monumentales" al Gobierno paquistaní en el ataque de Quetta

El Tribunal Supremo de Pakistán ha criticado duramente en un informe el papel de las autoridades paquistaníes, en especial al Ministerio de Interior, por su falta de prevención en el atentado mortal que tuvo lugar en un hospital de Quetta, la capital de Baluchistán, y que se cobró la vida de 70 personas.
La Comisión, tras un profundo examen de la respuesta de ministerios, departamentos y demás instituciones, ha concluido que el Gobierno de Pakistán cometió "fallos monumentales para combatir el terrorismo y llevar a cabo protocolos básicos".
Entre las críticas, el Tribunal Supremo sugiere que tanto los gobiernos central como provincial pecaron de "vista corta y de confusión a la hora de combatir el terrorismo", al tiempo que ha señalado la falta de dirección y el nepotismo que existe en el Gobierno de Baluchistán.
"La política interna del Ministerio de Interior no está bien aplicada. Los funcionarios del Ministerio parecen más interesados en servir al ministro que al pueblo paquistaní", ha señalado el informe, apuntando que el Ministerio carece de "sentido de responsabilidad".
"Otro fallo monumental ha sido no acallar los discursos extremistas, su literatura y su propaganda. Ha habido un completo fracaso en la producción y diseminación de una contranarrativa", ha apuntado el texto.
Así, entre las medidas sugeridas, la Comisión ha instado a tomar medidas contra comunicados de organizaciones ilegalizadas que aparecen publicados en medios, al tiempo que ha llamado a aplicar la ley antiterrorista contra organizaciones proscritas.
El informe señala que el Plan Nacional de Acción no fue puesto en marcha y sus objetivos no se priorizaron, por lo que ha pedido que se utilice para combatir a organizaciones ilegalizadas.
A modo de reparación, el informe recomienda agilizar la distribución de la cantidad de recursos asignada a los gobiernos de Baluchistán y Punjab para compensar los gastos ocasionados por los ataques.
"Este país fue creado por aquellos que querían mejorar las condiciones de los musulmanes en el subcontinente y para promover la libertad de aquellos de cualquier fé. El mensaje de unidad, fe y disciplina ha sido saboteado por hipócritas y extremistas y tiene que ser rechazado", ha subrayado el informe.
ATENTADO CONTRA EL HOSPITAL
El pasado mes de agosto, al menos 70 personas murieron en un ataque terrorista perpetrado contra un hospital civil de la ciudad de Quetta. El atentado comenzó con una explosión que alcanzó a las personas que acompañaban en ese momento al cadáver del presidente de la Asociación de Abogados de Baluchistán, Bilal Kasi, que murió poco antes por disparos de hombres armados.
El grupo Jamaat ur Ahrar, una facción escindida de los talibán que ha jurado lealtad a Estado Islámico, reivindicó la autoría del ataque. Este grupo terrorista reivindicó el atentado que acabó con la vida de 72 personas en marzo de 2016 en un parque de la localidad de Lahore.