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El fiscal califica de "homicidio involuntario" el siniestro del avión

Andreas LubitzReuters

El fiscal de Marsella, Brice Robin, encargado del caso del siniestro del avión de Germanwings, ha calificado este sábado el incidente de "homicidio involuntario", informa 'La Provence'.

"Estuvimos a punto de cambiar la calificación", ha hecho saber Robin al diario francés. Tal decisión no tuvo lugar por una cuestión de objeto e intención. El acto de copiloto se debió a un "deseo espontáneo de destruir el avión". Para que el caso hubiera sido considerado asesinato, "debía haber sido consciente de que quería matar", explicó Robin.
Quería "cambiar el sistema" y que se recordara su nombre
El copiloto del avión quería "cambiar el sistema" y pretendía que su nombre fuera recordado para la posteridad, según ha declarado su exnovia en una entrevista al diario alemán 'Bild'. Además, los investigadores han afirmado que Lubitz sufría una grave depresión, según fuentes consultadas por la cadena francesa iTele.
La joven, de 26 años, ha confesado al medio alemán que Lubitz demostraba ocasionalmente ataques de ansiedad y pesadillas. "Un día voy a hacer algo que cambiará el sistema entero, y entonces todos van a saber mi nombre y recordarlo", ha parafraseado María. "Nunca supe lo que quería decir, pero ahora tiene sentido", ha añadido la mujer en la entrevista.
La asistente de vuelo reconoció que llegó a sentirse asustada por el comportamiento del piloto, que se despertaba por la noche gritando "¡Nos vamos abajo!". "Sabía cómo esconder de los demás lo que le pasaba dentro", ha añadido.
La asistente sospecha, por último, que Lubitz estrelló el avión porque comprendía sus problemas de salud. "El trabajo de sus sueños era trabajar para Lufthansa como capitán, y entendió que a largo plazo eso era prácticamente imposible", ha concluido.