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Vengadores del Delta del Níger achaca sus ataques a las operaciones militares en la zona

La milicia Vengadores del Delta del Níger ha achacado este domingo el incremento de sus ataques contra la infraestructura petrolera de Nigeria a las operaciones del Ejército en la zona.
En su comunicado, titulado 'No culpes a VDN', la milicia ha recalcado que el grupo "no puede ser culpado de los continuos ataques contra las rutas de exportación de petroleo y otras instalaciones".
"El Gobierno ha estado llevando a cabo operaciones militares para acosar constantemente a las comunidades del Delta del Níger desde la reunión del 1 de noviembre con el presidente, Muhammadu Buhari", ha denunciado.
Así, ha resaltado que estas operaciones "son un movimiento deliberado del Ejército para minar cualquier intento de diálogo y negociación con el pueblo del Delta del Níger".
"El camino para mantener un alto el fuego en la región entre los combatientes y las estructuras no puede lograrse de la noche a la mañana", ha sostenido, reclamando a la población que "comprenda este hecho".
Por ello, ha reclamado al Gobierno que ordene a las fuerzas de seguridad que suspendan sus operaciones en la región con el objetivo de avanzar en el proceso.
De esta manera, el portavoz del grupo, Mudoch Agbinibo, ha recalcado que la milicia "no inició esta lucha por el hecho de tomar las armas contra el Estado, sino que es una reacción contra el colonialismo económico y constitucional contra la región desde hace seis décadas".
"Hasta que los asuntos sobre control de recursos, el federalismo fiscal y el desarrollo incluyente no sean solucionados, ninguna fuerza pondrá fin a esta lucha", ha remachado.
Las milicias que operan en el Delta del Níger comenzaron en enero una ola de ataques para reclamar una redistribución de los ingresos procedentes del petróleo.
La disgregación de los grupos armados y el elevado descontento social complican la pacificación del Delta del Níger, una región clave para la industria petrolera. Los ataques han recortado en un tercio la producción, que ha caído hasta los 2,1 millones de barriles diarios.