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Turquía envía nuevos documentos a EEUU para reclamar la extradición de Fetulá Gulen

El Gobierno de Turquía ha enviado nuevos documentos a Estados Unidos para reclamar la extradición del clérigo Fetulá Gulen, líder del Movimiento Hizmet, al que acusa de estar detrás del intento de golpe de Estado del 15 de julio.
Los documentos, los primeros entregados por Ankara a Washington desde que Donald Trump accedió a la Presidencia, incluyen supuestas pruebas para sustentar sus demandas de extradición.
Entre ellas figura la información de vuelo de uno de los principales sospechosos de la asonada, Adil Oksuz, quien viajó a Estados Unidos poco antes del intento de golpe de Estado, según ha informado el diario local 'Hurriyet'.
Oksuz fue detenido a primera hora del 16 de julio cerca de la base aérea de Akinci, en los alrededores de Ankara, desde donde se coordinaron las principales actividades de la asonada militar.
En agosto de 2016, el ministro de Justicia de Turquía, Bekir Bozdag, aseguró que la CIA tiene más pruebas que las autoridades del país euroasiático sobre el papel del clérigo en el intento de golpe de Estado.
"Estoy seguro de que las pruebas que tiene la CIA sobre el papel de Gulen en el golpe son mayores que las que tiene Turquía", dijo. "Cuando la CIA niega tener conocimiento alguno sobre el papel de Gulen pone en ridículo la inteligencia de la gente de Turquía y de todo el mundo", agregó.
Turquía ha reclamado en numerosas ocasiones la extradición de Gulen, un antiguo aliado del presidente, Recep Tayyip Erdogan, tanto antes como después del golpe de Estado, sobre el que el clérigo ha negado cualquier responsabilidad.
Erdogan ha acusado insistentemente en los últimos años a Gulen de urdir un plan para echarle del poder valiéndose de sus simpatizantes en todos los estamentos del Estado.
La campaña contra Gulen y sus seguidores del movimiento Hizmet se inició después de la apertura de una investigación por corrupción contra varios ministros del Gobierno de Erdogan en diciembre de 2013.
En respuesta, Erdogan acusó a Gulen de promover su derrocamiento a través de una 'estructura paralela' integrada por miembros del aparato judicial y las fuerzas de seguridad que eran afines a Hizmet.
Pese a que el clérigo ha condenado desde Estados Unidos la asonada militar y ha pedido una investigación sobre los hechos, las autoridades turcas insisten en que fue él el principal responsable de lo ocurrido.