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Trondheim (Noruega) aprueba un plan para no adquirir productos fabricados en territorios palestinos ocupados

El Consejo de la ciudad de Trondheim, en Noruega, ha aprobado un plan para boicotear todos los productos y servicios israelíes que hayan sido fabricados en asentamientos levantados en territorios palestinos ocupados, según ha confirmado el periódico noruego 'Adressa'.
Esta resolución confirma la postura de Oslo hacia Israel, a quien acusan de continuar su agresiva política de ocupación.
"Los asentamientos ilegales se están expandiendo, la construcción de muros continúa y los palestinos están sujetos a acoso diario, se enfrentan a obstáculos muy grandes en sus vidas diarias", señala el texto, recogido también por la edición local del diario 'The Local'.
"Esta es una política que Trondheim no puede apoyar", señala. "Así que el municipio va a abstenerse de adquirir productos y servicios fabricados en territorios ocupados". Asimismo, desde la municipalidad han solicitado a los residentes de la tercera ciudad más importante del país que se unan a este boicot.
En 2014, los Laboristas presentaron una propuesta al Parlamento pidiendo un boicot a nivel nacional de los productos fabricados en estos territorios. Si bien estuvo apoyada por la izquierda, conservadores, progresistas y demócrata-cristianos se opusieron a ella.
Si bien el ministro de Exteriores de Noruega, Borge Brende, respalda la postura de que los asentamientos son ilegales --al igual que lo hace el Consejo de Seguridad de la ONU y el Tribunal Penal Internacional--, ha dicho que no recomienda que nos noruegos boicoteen este tipo de productos.
"Con respecto a tomar acciones contra la importación de bienes procedentes de los asentamientos, en Noruega no tenemos la tradición de iniciar de forma unilateral sanciones o medidas restrictivas contra otros países", señaló Brende a NTB hace ahora dos años, cuando se propuso el tema.
Ahora, el boicot iniciado por Trondheim ha contado con el respaldo de laboristas, socialistas de izquierdas, verdes y miembros del Partido Rojo, aunque el Partido Conservador, Progresista y Cristiano-Demócrata, además del Partido de los Pensionistas, no ha respaldado la propuesta.