Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

"Mi hijo escuchó ruidos. Los describió como sartenes cayendo al suelo"

El dolor inunda a varios familiares de víctimas del tiroteo de Connecticut (EE.UU.)Reuters

La escuela primaria Sandy Hook en Connecticut sufrió ayer una de las peores masacres de EEUU. 27 fallecidos, 20 de los cuales eran niños, fue el balance de la tragedia. Algunos testigos de los hechos reviven con dolor lo sucedido en declaraciones a la BBC Mundo.

La escuela primaria de Sandy Hook fue testigo de una de las masacres más cruentas de Estados Unidos en los últimos años. El balance de la tragedia es de 27 fallecidos, 20 de los cuales eran niños entre 5 y 10 años. El presunto autor, Adam Lanza, tenía 20 años y cuatro armas de fuego encima.
"Vi cómo las balas atravesaban un pasillo, muy cerca de dónde yo me encontraba, y luego una maestra me haló y me metió en su salón", asegura a la BBC uno de los niños testigos de la tragedia de Connecticut. Su madre está muy agradecida a la salvadora de su pequeño.
Un día después sigue sin saberse con exactitud qué ocurrió. "Nadie sabe exactamente qué ocurrió, estamos estupefactos. Enseño a niños de la misma edad que los que estudian en Sandy Hook. Tuvimos que calmarlos cuando escucharon la noticia del tiroteo. Sabían lo que ocurrió, en especial los más grandes", explica Christian Witschy, profesor de una localidad cercana.
Los pequeños trataban de explicar los hechos. "Mi hijo escuchó ruidos. Los describió como sartenes cayendo al suelo. Su profesora fue a mirar qué ocurría, cerró la puerta con seguro y todos se agruparon en una esquina, hasta que fueron rescatados por la policía", declara a la BBC Richard Wilford. Mientras, las incógnitas se multiplicaban: "Una amiga mía dijo que un hombre enmascarado entró y comenzó a disparar. No sé cómo entró porque cada vez que se entra a la escuela hay que tocar una campana y esperar que te vean desde la oficina", añade otra madre.
La investigación continúa abierta y los vecinos de Connecticut rezan por esas 27 personas, en su mayoría niños de entre 5 y 10 años.