Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Touadera dice que RCA "no es una causa perdida" y pide 2.960 millones de euros para salir de la crisis

El presidente de República Centroafricana, Faustin-Archange Touadera, ha reconocido que la situación en el país africano "es difícil, pero no es una causa perdida" y ha pedido la ayuda internacional para "pasar definitivamente la página de la violencia" y recabar los 3.161 millones de dólares (unos 2.960 millones de euros) entre 2017 y 2021 que necesitan para financiar su estrategia nacional para la recuperación y consolidación de la paz.
"La situación de mi país es difícil pero no es una causa perdida", ha defendido el presidente centroafricano durante la conferencia de donantes organizada por la UE en Bruselas para recabar ayuda para el país, que intenta salir de un conflicto interétnico de tres años y ha logrado la vuelta al orden constitucional tras completar con éxito las recientes elecciones presidenciales y legislativas "en condiciones de seguridad y transparencia".
El mandatario ha incidido en "la profundidad de la crisis" en República Centroafricana, incluido "una grave crisis humanitaria" que vive todavía el país, con "grandes desafíos", y ha pedido ayuda a la comunidad internacional a "pasar definitivamente la página de la violencia" y financiar el plan nacional para la recuperación y consolidación de la paz en el país que ha presentado en la conferencia y que necesita 3.161 millones de dólares (unos 2.960 millones de euros) entre 2017 y 2021, incluidos 1.684 millones de dólares (unos 1.570 millones de euros) para los primeros tres años.
"La recuperación y la consolidación de la paz son prioridades vitales para República Centroafricana", ha admitido el mandatario, que ha explicado que las acciones prioritarias y reformas del plan nacional, "producto de una gran concertación nacional", se centra en tres pilares como son el restablecimiento de la paz, incluido el desarme de las milicias y su reintegración, relanzar un contrato social entre el Estado y de la población y garantizar los servicios básicos a la población, incluidos educación y salud, así como promover el relanzamiento económico, el crecimiento inclusivo y la creación de empleo, algo "esencial" para restablecer la confianza entre el Estado y la población y mantener la paz social.
"Serán los grandes ejes de nuestra acción", ha explicado, prometiendo que promoverán el desarrollo de "un Ejército profesional y representativo" de todas las etnias, que la Corte Penal Especial "estará pronto operativa" para combatir la impunidad y como factor "importante" para la reconciliación, harán esfuerzos para garantizar la vuelta de las personas desplazadas por la violencia y cerrarán "lo antes posible" el campamento de refugiados en el aeropuerto de Bangui.
"Invertir en la seguridad es allanar la vía al desarrollo", ha defendido el mandatario, incidiendo por ello la primera prioridad de invertir en el desarme e integración de "los antiguos combatientes" en la sociedad y avanzar en la reconciliación nacional, porque los esfuerzos "serán vanos si la sociedad centroafricana sigue dividida".
También ha prometido que se centrarán en la buena gobernanza y el Estado de Derecho, promoverán la participación de la sociedad civil y la igualdad entre hombre y mujeres y harán reformarán las finanzas públicas para garantizar "más transparencia" para "atenuar riesgos", prometiendo que harán un seguimiento "riguroso" de la ayuda internacional, en cuya "generosidad" ha confiado. "La urgencia de actuar es evidente", ha admitido, insistiendo en que la necesidad de que los compromisos de reformas a cambio de ayuda por ambas partes "sean escrupulosamente respetados".