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Texas ejecuta a un joven de 27 años condenado por atropellar y matar a un policía

Texas ha ejecutado a un hombre de 27 años de edad, que fue declarado culpable de atropellar y matar en 2009 a un policía durante una persecución y que había renunciado a su derecho a apelar su sentencia de muerte, solicitando incluso adelantar su ejecución para no pasar años en el corredor de la muerte.

Daniel López ha sido declarado muerto después de recibir una inyección letal en la prisión de Huntsville, según ha confirmado un portavoz de prisiones. Se trata de la ejecución número 528 en Texas desde que la Corte Suprema de Estados Unidos restableciese la pena de muerte en 1976.
López fue condenado por atropellar mortalmente al teniente de la Policía de la ciudad de Corpus Christi (Texas) Stuart Alexander, de 47 años de edad, con un vehículo deportivo. El agente se encontraba a un lado de una carretera, donde había colocado una barrera con puntas, cuando resultó arrollado por el vehículo.
El reo explicó posteriormente que trató de huir de un control policial porque pensaba que pesaba sobre él una orden de arresto por violación de la libertad condicional. López ha dicho que él no tenía intención de matar al oficial, pero sentía que merecía la muerte por el delito.
Los abogados presentaron una apelación a la Corte Suprema de Estados Unidos para evitar la ejecución con el argumento de que el delito que pesaba sobre López no podía conllevar la pena de muerte porque éste no tuvo intención de matar al agente, sufría discapacidad mental y aprovechaba al estado para perpetrar sus deseos de mucho tiempo de suicidarse. La apelación fue finalmente rechazada.