Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Siria divide a los líderes en la cumbre del G20

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha afronta en la reunión del G20 una creciente presión de los líderes mundiales para que no lance ataques militares contra Siria, en una cumbre donde la economía global es eclipsada por el conflicto. Incluso en la cena de mandatarios se hizo evidente la división que genera el conflicto sirio. De hecho, el jefe de gobierno italiano, Enrico Letta, confirmaba el desencuetnro y lo hacía a través de su cuenta de Twitter. "Concluida ahora la sesión donde se ha confirmado la división sobre Siria" entre las principales potencias mundiales", escribía Letta en un tuit.

   
El Grupo de las 20 economías desarrolladas y en vías de desarrollo (G-20) se reunía en San Petersburgo para tratar de forjar un frente unido sobre el crecimiento económico, el comercio, la transparencia de la banca y la lucha contra la evasión tributaria.
 
Pero el grupo, que abarca a dos tercios de la población mundial y a un 90 por ciento de su riqueza, está dividido sobre temas que van desde la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de terminar su programa de estímulo para la economía hasta la guerra civil en Siria.
El mandatario ruso Vladimir Putin quiere usar la reunión para convencer a Obama de que no lance una acción militar contra el presidente sirio, Bashar el Asad, e respuesta a un ataque con armas químicas del que Washington culpa a las fuerzas gubernamentales sirias.

El primer asalto en la cumbre fue para Putin, dado que la Unión Europea y el papa Francisco -en una carta a los líderes del G-20- se alinearon más con él que con Obama sobre la posibilidad y legitimidad de una intervención armada.

"Una acción militar tendría un impacto negativo sobre la economía global, especialmente sobre el precio del petróleo; causará un alza en el precio del petróleo", dijo el viceministro de Finanzas de China, Zhu Guangyao.

Los líderes del grupo de economías emergentes, denominado BRICS, expresaron su preocupación durante las conversaciones del G-20 de que un ataque militar contra Siria pueda dañar a la economía mundial, dijo el portavoz de Putin.

El Papa llamó a los líderes a "dejar a un lado la persecución fútil de una solución militar". También invitó a los 1.200 millones de católicos y a personas de otros credos a unirse a él en un día de oración y ayuno el sábado para poner fin a la guerra civil.

Los líderes de la Unión Europea, usualmente fuertes aliados de Estados Unidos, describieron el ataque del 21 de agosto cerca de Damasco que mató a cerca de 1.400 personas como "aborrecible", pero agregaron que "no existe una solución militar para el conflicto sirio".