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Putin, Merkel y Poroshenko acuerdan medidas para supervisar el alto el fuego

Los combates en la estratégica ciudad de Debaltseve, en Ucrania, continúan a pesar del alto el fuego pactado y los constantes enfrentamientos pueden hacer saltar por los aires los esfuerzos diplomáticos. La canciller alemana, Angela Merkel, ha acordado con los presidentes de Ucrania y Rusia, Petro Poroshenko y Vladimir Putin, una serie de medidas para que la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) pueda controlar el cumplimiento del alto el fuego acordado en Minsk el pasado 12 de febrero, según ha informado un portavoz del Ejecutivo de Berlín tras una conversación mantenida por los tres líderes.

"La canciller alemana y el presidente ucraniano han pedido al presidente ruso que ejerza su influencia en los separatistas para que se cumpla el alto el fuego", ha indicado el portavoz gubernamental alemán Steffen Seibert, en un comunicado.
"Además, la retirada de armamento pesado debería comenzar este martes, como quedó acordado en Minsk", ha subrayado.
El pasado 15 de febrero entró en vigor el alto el fuego pactado para el este de Ucrania en la reunión a cuatro bandas celebrada entre el miércoles y el jueves en Minsk. Sin embargo, ambas partes han denunciado ya varias violaciones de la tregua.
"Asimismo, los líderes han intercambiado su visión sobre el papel de la misión de monitorización de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) (...) y han acordado continuar los contactos en distintos formatos para facilitar la aplicación de los acuerdos de Minsk", recoge el texto.
Francia, Alemania y Ucrania reclamaron durante la jornada del lunes el "libre acceso" a las zonas en conflicto a la misión de la OSCE después de que el organismo denunciara el domingo que los separatistas prorrusos del este de Ucrania impidieron que los observadores llegaran a la localidad de Debáltsevo.