Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Polonia anuncia que este mes se conocerán grabaciones inéditas del accidente de Smolensk

Grabaciones inéditas de la cabina del avión que se estrelló en Smolensk, en Rusia en 2010, y en el que murieron el presidente polaco Lech Kaczynski, su mujer y notables políticos polacos, serán publicadas este mes de septiembre arrojando nueva luz sobre el episodio, ha asegurado el ministro de Defensa, Antoni Macierewicz.
Según ha recogido la emisora Radio Poland, la grabación desvelará el curso de los acontecimientos y los últimos momentos vividos a bordo de la aeronave que se estrelló en abril de 2010 dejando 96 muertos, entre ella la plana mayor del Partido Ley y Justicia (PiS).
"Las verdaderas grabaciones de la tripulación del Tupolev serán desveladas y reflejaran los verdaderos hechos, no el caos (previo) del que no se puede distinguir ninguna palabra", ha afirmado Macierewicz en una cadena polaca.
"La información no es nueva, pero será presentada de una forma científica, será clara e irrebatible. No es nada nuevo, simplemente un sumario de la información de la ofensa que la Fiscalía señaló hace un año", ha añadido.
En meses previos, el Ministerio sugirió que se trataba de un acto de terrorismo, una versión conspiranoica respaldada por el PiS, que señala la influencia de Rusia en la muerte de Kaczynski y que ha venido usando ese argumento en la arena política en los últimos años.
Frente a la interpretación del PiS, la versión oficial del informe militar ruso-polaco señaló la densa niebla y la falta de visibilidad como la principal causa del accidente.
Kaczynski se desplazaba en un viaje oficial a Rusia para homenajear a las víctimas de la masacre del bosque de Katyn, cerca de Smolensk, donde en 1940 en el contexto de la II Guerra Mundial el Gobierno comunista soviético mando la ejecución de oficiales polacos. Se calcula que más de 20.000 oficiales polacos perecieron en el bosque, donde se encontraron fosas comunes.