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El Parlamento decide este viernes si somete a la presidenta a un juicio político

Este viernes se celebra en el Parlamento de Corea del Sur la votación para decidir si se someterá o no a juicio político a la presidenta de Corea del Sur, Park Geun Hye, envuelta en un polémico escándalo de corrupción que salió a la luz tras la detención de una de sus confidentes.
Un total de 171 diputados ha respaldado esta moción, lo que engloba a la totalidad de los miembros de los tres partidos de la oposición y a los independientes, excluyendo al presidente del Parlamento, presentada la semana pasada ante la Asamblea.
Si bien la oposición lleva sopesando esta posibilidad desde que la Fiscalía declaró a la mandataria como cómplice en el caso, la moción se ha propuesto oficialmente durante la sesión parlamentaria de este jueves.
En el texto se culpa a Park de haber violado la Constitución, así como de haberse saltado otras leyes, acusándola de haberse aprovechado de su autoridad.
Para que se dé el siguiente paso es necesario que la moción cuente con el respaldo de 200 de los 300 diputados de la Asamblea. Al total de los que ya apoyan la propuesta habría que sumar, para encender la maquinaria del 'impeachment', a 29 diputados más.
En este contexto, al menos 40 miembros del Partido Saenuri, al que pertenece la presidenta, apoyan esta iniciativa de impulsar un 'impeachment', por lo que es viable alcanzar la cifra necesaria para activar el proceso.
La facción del Saenuri leal a la presidenta le ha pedido que dimita antes del próximo mes de abril, si bien ella, a pesar de mostrarse favorable a abandonar el cargo, no ofreció ninguna fecha concreta.
LA PEOR CRISIS DEL PARTIDO CONSERVADOR
El partido conservador se enfrenta a su peor crisis tras salir a la luz una trama de corrupción que señala tanto a la presidenta como a algunos de sus socios más próximos.
Desde que se conoció el caso la Fiscalía ha registrado las sedes de la compañía Samsung y del Servicio Nacional de Pensiones (SNP), ante las acusaciones de que la oficina presidencial pudo tener cierta influencia en la decisión del fondo de pensiones de respaldar el plan de fusión de la empresa el año pasado.
El SNP --que obtuvo un 11,6 por ciento de las acciones de Samsung C&T, la rama de construcción de Samsung, y un cinco por ciento de las de Cheil Industries-- jugó un papel clave en la fusión de ambas unidades.
En concreto, los fiscales están investigando si Park presionó al SNP para que apoyara a Samsung a cambio de que la compañía respaldara a la confidente de la presidenta Choi Soon Sil, la primera en ser detenida en este caso y ya imputada por tráfico de influencias.
En el marco de esta investigación se citó a declarar al presidente del Grupo Hyundai Motor, Chung Mong Koo, y al vicepresidente de Samsung Electronics, Lee Jae Yong, sobre las donaciones de fondos de sus compañías a dos organizaciones sin ánimo de lucro controladas por Choi.
PAPEL DEL SNP EN LA FUSIÓN
El respaldo del SNP a la fusión de Samsung C&T y Cheil Industries levantó serias críticas, ya que esta decisión no fue revisada por una junta independiente.
Los fiscales sospechan que el grupo entregó 3.500 millones de wones --unos 2,8 millones de euros-- a una de las compañías de las que Choi --la confidente de Park-- era propietaria. Asimismo, creen que Samsung entregó otros 20.400 millones de wones --más de 16 millones de euros-- a otras dos fundaciones sin ánimo de lucro gestionadas por Choi.
Éste no ha sido el único conglomerado --o 'chaebol', como se le conoce en Corea del Sur-- involucrado en este caso. Esta misma semana los magnates de Hyundai Motor, SK, LG, Lotte, Hanwha, Hanjin y CJ --además del de Samsung-- se han presentado ante la Asamblea, donde han expresado su pesar por su vinculación a las dos fundaciones de Choi, pero ninguno de ellos ha admitido haber financiado a las organizaciones a cambio de asegurarse ciertos favores desde la presidencia.
No obstante, la sesión en el Parlamento se centró, principalmente, en el heredero de Samsung, Lee Jae Yong, por este caso ya que se ha visto la fusión como un paso para allanarle el camino para hacerse con el control de este 'chaebol' después de que el propietario de Samsung, Lee Kun Hee, fuera hospitalizado tras un infarto.
El heredero de la compañía ha asegurado que la fusión no tiene nada que ver con su sucesión en el cargo, y que esta medida sólo buscaba beneficiar a ambas compañías. Sin embargo, sí reconoció haber dado a la hija de Choi --la polémica confidente de Park--, jinete profesional, un caballo valorado en un millón de wones.
"Me siento avergonzado de estar involucrado en este incidente", reconoció entonces Lee. "Deberíamos ser un mejor ejemplo como compañía surcoreana", ha añadido, según recoge la agencia surcoreana de noticias, Yonhap. Lee también ha reconocido haberse encontrado con Park, si bien asegura que en ninguno de estos encuentros se le presionó para que contribuyera a las ONG de su confidente, Choi.
La detención de Choi a finales de octubre por cargos de fraude y abuso de poder y la implicación de Park en este caso ha hecho estallar la polémica, desatando manifestaciones masivas en el país, marchas que han concentrado hasta más de un millón y medio de personas exigiendo su dimisión.
Además de Choi, cuatro exasesores presidenciales han sido detenidos, y la propia presidenta será interrogada por este caso. A pesar de haberse disculpado públicamente ante el pueblo, el índice de aprobación de Park cayó a un mínimo histórico del 4 por ciento, según la compañía local de sondeos Gallup Korea.
La Constitución de Corea del Sur no permite procesar a un presidente en ejercicio, pero algunos funcionarios de alto rango han señalado que es admisible un interrogatorio como parte de una investigación más amplia.
VOTACIÓN DEL 'IMPEACHMENT'
La oposición acusa a la presidenta de violar la Constitución surcoreana al permitir a Choi, sin ningún cargo de Gobierno, ejerciera influencia en algunos asuntos oficiales, e interrumpiera el sistema de mercado obligado a los conglomerados a realizar donaciones a sus propias fundaciones, algo que podría llegar a considerarse extorsión.
Por su parte, los investigadores acusan a la confidente de la presidenta de desviar estos fondos para enriquecerse a sí misma.
Se espera que, además de este escándalo, este viernes se cite la gestión de la presidenta en el desastre que tuvo lugar en abril de 2014, cuando el ferry 'Sewol' se hundió, dejando un saldo de más de 300 muertos, en su mayoría, estudiantes.
La oposición se prevé que añada este caso a su retórica, culpando a la presidenta de no haber protegido como exige la Constitución la vida de los cerca de 500 pasajeros que viajaban en la embarcación antes de hundirse en la isla turística de Jeju.