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Pakistán afirma que India ha fracasado al intentar aislar internacionalmente al país

El asesor del primer ministro de Pakistán para Asuntos Exteriores, Sartaj Aziz, ha afirmado este martes que los esfuerzos de India de aislar diplomáticamente a Islamabad no han tenido éxito.
Así, ha resaltado que 56 países de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) y el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas han apoyado la postura de Pakistán respecto a la situación en Cachemira.
Sartaj ha rechazado "la narrativa india" respecto a Cachemira y ha acusado al Gobierno que encabeza Narendra Modi de intentar imponer su hegemonía en la región, según ha informado el diario local 'Dawn'.
El asesor paquistaní ha respondido así a la campaña iniciada por India ante Naciones Unidas para aislar a Pakistán, reclamando a la comunidad internacional que se identifique a los países que no participan en la lucha contra el terrorismo.
La ministra de Asuntos Exteriores india, Sushma Suaraj, ha declarado que la detención del terrorista paquistaní Bahadur Alí es "una prueba evidente de la complicidad de Pakistán con el terrorismo que tiene lugar en nuestras fronteras".
De acuerdo con las autoridades indias, Alí confesó que había sido entrenado por el grupo terrorista Lashkar-e-Taiba (LeT), un movimiento radical islamista originario de la región de Cachemira.
"No obstante, a pesar de mostrar todas estas pruebas, Pakistán sigue negándolo. Sus autoridades siguen creyendo que este tipo de ataques les van a permitir conseguir el territorio que tanto desean", ha declarado Suaraj.
India acusa a Pakistán de participar en el ataque que se produjo el pasado 18 de septiembre contra la base militar de Uri, en Cachemira, en el que perdieron la vida 17 militares y cuatro terroristas. El Gobierno paquistaní ha negado tener cualquier tipo de implicación.
El Gobierno indio lleva años culpando a Pakistán de financiar a grupos terroristas que operan en Cachemira y de enviar a milicianos de otras partes del mundo para que luchen contra los militares indios en la región.
El ataque de Uri ha sido el más grave contra el Ejército indio en Cachemira en los últimos 26 años. En la base hay unos 12.000 militares y su principal función es vigilar la Línea de Control que funciona como frontera entre las partes de Cachemira bajo control indio y paquistaní.
Este ataque ha tenido lugar en un momento de altas tensiones en la región de Cachemira, que tiene una mayoría de población musulmana y que lleva siendo motivo de disputas entre Pakistán e India desde 1947.
Cachemira lleva siendo escenario de manifestaciones desde el 8 de julio en protesta por la muerte de un comandante separatista. Las protestas se han saldado con la muerte de al menos 80 civiles, mientras que varios miles han resultado heridos.