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Los países más afectados por la crisis de refugiados buscan en Bruselas soluciones

Refugiadoscuatro.com

Juncker espera resultados concretos de la cumbre sobre la crisis de refugiados que Bruselas acoge. Una reunión extraordinaria de los líderes de los países más afectados por el paso masivo de refugiados por la ruta de los Balcanes occidentales --entre ellos Eslovenia, Croacia, Hungría y Alemania--, con el objetivo de pactar medidas inmediatas que afiancen la cooperación entre ellos y frenen la llegada de demandantes de asilo.

No se tomarán decisiones legislativas que modifiquen las normas de la Unión Europea, porque no participan todos los estados miembro, pero sí se esperan "acciones operativas inmediatas", han informado fuentes europeas. Con ello se quiere "estabilizar" el flujo de refugiados y asegurar que se hace "de manera humanitaria".
El empeoramiento de la situación en las últimas semanas y el cruce de declaraciones entre países son pruebas de que la crisis de refugiados "no puede resolverse con acciones nacionales", y que "sólo se puede tener éxito con un enfoque colectivo, transfronterizo y basado en la cooperación", apuntan fuentes comunitarias para justificar la convocatoria.
Eslovenia ha sido el último país en elevar el tono tras recibir a unos 12.600 refugiados sólo el pasado miércoles. Su Gobierno ha criticado a Croacia por "no ayudar" en la gestión de la situación, ha reclamado un control estricto de la frontera exterior de Grecia y ha pedido a sus socios europeos apoyo técnico y financiero.
Por ello, se espera el anuncio este domingo del despliegue de 400 guardias de frontera en Eslovenia, tras activar el mecanismo comunitario de equipos de intervención rápida en las fronteras (RABIT, por sus siglas en inglés), según el borrador de declaración que negocian las capitales y al que ha tenido acceso Europa Press.
Los líderes participantes se comprometerán, además, a designar "en las 24 horas siguientes" a esta reunión "puntos de contacto" directos en sus gabinetes para facilitar el "intercambio de información y coordinación diaria". También deberá ser inmediata la evaluación de las necesidades sobre el terreno y el envío de apoyo de la UE para atenderlas.
El documento, además, advierte de que se deberá garantizar cobijo, alimento y atención médica a todos los que la necesiten a su llegada a estos países, al tiempo que apunta el compromiso de redoblar esfuerzos para agilizar las deportaciones de los inmigrantes sin derecho a protección internacional.
Los países de la ruta de los Balcanes occidentales deberán registrar todas las entradas de inmigrantes a su territorio --"con el máximo uso de datos biométricos"-- e intercambiar con el resto la información del tamaño y tránsito del flujo migratorio.
Otra de las claves del encuentro son los desplazamientos "secundarios" de los refugiados, que tratan de esquivar los controles y registros a su entrada en la UE para seguir su camino hacia otros Estados miembros, principalmente Alemania.
En este sentido, se espera un compromiso de los líderes para "abstenerse de facilitar el paso de refugiados o inmigrantes a la frontera de otro país de la región, sin el acuerdo de ese país", según el borrador de declaración.
La cita se produce a iniciativa del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que ha invitado a ocho Estados miembros (Eslovenia, Hungría, Croacia, Rumanía, Bulgaria, Austria, Alemania y Grecia) y a Serbia y a la Antigua República Yugoslava de Macedonia.
La reunión tiene un formato poco habitual al que finalmente se sumarán el presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, y el del Parlamento Europeo, Martin Schulz; además del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), António Guterres, y representantes de la Oficina Europea de Apoyo al Asilo (EASO) y de la Agencia Europea para el Control de las Fronteras Exteriores (Frontex).